{"id":964,"date":"2026-06-04T03:14:22","date_gmt":"2026-06-04T03:14:22","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/04\/las-habilidades-mas-valiosas-del-mercado-que-no-se-le-pueden-pedir-a-la-inteligencia-artificial\/"},"modified":"2026-06-04T03:14:22","modified_gmt":"2026-06-04T03:14:22","slug":"las-habilidades-mas-valiosas-del-mercado-que-no-se-le-pueden-pedir-a-la-inteligencia-artificial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/04\/las-habilidades-mas-valiosas-del-mercado-que-no-se-le-pueden-pedir-a-la-inteligencia-artificial\/","title":{"rendered":"Las habilidades m\u00e1s valiosas del mercado que no se le pueden pedir a la inteligencia artificial"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><div> El debate sobre la <strong>inteligencia artificial (IA) <\/strong>empez\u00f3 como una conversaci\u00f3n sobre <a href=\"https:\/\/www.iprofesional.com\/tecnologia\/452860-robot-bate-el-record-humano-y-supera-a-la-elite-pero-hay-una-clave-detras-de-su-triunfo\" target=\"_blank\" title=\"VIDEO | Robot humanoide rompe el r\u00e9cord humano y deja atr\u00e1s a la \u00e9lite: \u00bfcu\u00e1l el el secreto de su tecnolog\u00eda?\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>robots<\/strong> <\/a>reemplazando empleos, pero fue derivando, poco a poco, hacia algo m\u00e1s inc\u00f3modo. La pregunta ahora ya no es solo si va a quitar el <strong>trabajo<\/strong>, sino qu\u00e9 queda de la identidad cuando la m\u00e1quina puede hacer todo lo que las personas hacen. Natalia De Vita lo viene observando de cerca. Psic\u00f3loga, coach ontol\u00f3gico, mentora de l\u00edderes y autora del libro Energ\u00eda que Lidera (Editorial Galerna) \u2014presentado recientemente en la Feria del Libro\u2014, De Vita trabaja con ejecutivos y equipos en plena <strong>transformaci\u00f3n digital<\/strong>. Lo que ve no es exactamente lo que los<strong> informes de productividad<\/strong> suelen mostrar. &#8220;La transformaci\u00f3n m\u00e1s profunda no est\u00e1 en los empleos, sino en la relaci\u00f3n que las personas tienen con su propio valor&#8221;, se\u00f1ala. <span>&#8220;Durante a\u00f1os construimos identidad en base a lo que sab\u00edamos hacer. Hoy, eso empieza a ser replicable. Entonces aparece una pregunta m\u00e1s inc\u00f3moda: \u00bfqu\u00e9 aporto yo cuando el conocimiento ya no es diferencial?&#8221;<\/span> La pregunta no es ret\u00f3rica. Un an\u00e1lisis de escucha social realizado por MileniumGroup sobre m\u00e1s de 422.000 menciones en espa\u00f1ol acerca de<strong> inteligencia artificial <\/strong>y <strong>trabajo <\/strong>en Am\u00e9rica Latina, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, muestra que la narrativa ya se corri\u00f3 del temor: el <strong>41,2%<\/strong> de las conversaciones etiquetadas asocia a la IA con <strong>oportunidad <\/strong>y <strong>creaci\u00f3n de<\/strong> <strong>valor<\/strong>, mientras que <strong>el 29,2% la vincula con amenaza laboral<\/strong>. La <strong>reconversi\u00f3n <\/strong>y <strong>adaptaci\u00f3n <\/strong>concentran otro <strong>20,8%<\/strong>. El debate, en otras palabras, ya no es si la tecnolog\u00eda destruye o crea empleos. Es <strong>qui\u00e9n est\u00e1 preparado para adaptarse \u2014y a qu\u00e9 costo<\/strong>. <h2>La trampa de la productividad: m\u00e1s output, menos energ\u00eda<\/h2> Hay un dato que De Vita repite con insistencia y que los informes corporativos rara vez incluyen: la <strong>productividad subi\u00f3, pero la energ\u00eda baj\u00f3<\/strong>. &#8220;S\u00ed, las personas son m\u00e1s productivas. Resuelven m\u00e1s en menos tiempo. Acceden a informaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pido. Automatizan procesos. Pero la energ\u00eda baj\u00f3. Y ah\u00ed est\u00e1 el punto clave que nadie habla: <span>pod\u00e9s ser muy productivo y estar completamente agotado.&#8221;<\/span> La IA, explica, permiti\u00f3 que muchas personas hagan en cuatro horas lo que antes les llevaba ocho. La respuesta de las organizaciones, seg\u00fan De vita, no fue darles cuatro horas de descanso, sino agregarles cuatro horas m\u00e1s de trabajo. &#8220;Es la trampa de la <strong>productividad sin l\u00edmite<\/strong>&#8220;, dice. <span>Pero, peor a\u00fan, el agotamiento resultante no es solo f\u00edsico. Es existencial<\/span>. Aparece la <strong>ansiedad de la obsolescencia<\/strong> \u2014el miedo a que veinte a\u00f1os de expertise sean reemplazados por algo que existe hace seis meses\u2014. La par\u00e1lisis frente a la multiplicaci\u00f3n de opciones. El <strong>impostorismo<\/strong>: \u00bfsi us\u00e9 IA para generar una idea, realmente es m\u00eda? Y debajo de todo, la pregunta m\u00e1s profunda: \u00bfqui\u00e9n soy si no soy lo que produzco? &#8220;Muchas organizaciones est\u00e1n enfocadas en adoptar IA, en hacer que sea m\u00e1s r\u00e1pido, en optimizar procesos. Pero no est\u00e1n mirando el <strong>costo emocional<\/strong>&#8220;, advierte De Vita.<span> Cuando la IA automatiza lo rutinario, lo que queda son las tareas emocionalmente m\u00e1s complejas: los conflictos, las decisiones dif\u00edciles, la incertidumbre. Y para eso se necesita energ\u00eda, exactamente la que se est\u00e1 dilapidando en la adaptaci\u00f3n constante<\/span>. &#8220;Parad\u00f3jicamente, al ignorar el bienestar emocional, las empresas est\u00e1n saboteando exactamente lo que quer\u00edan: los resultados.&#8221; <h2>Las habilidades que la IA no tiene<\/h2> Frente a ese diagn\u00f3stico, De Vita propone identificar qu\u00e9 es lo que los humanos traen a la mesa que ning\u00fan algoritmo puede replicar. La primera habilidad que menciona es la <strong>experiencia vivida.<\/strong> &#8220;La IA puede procesar millones de datos sobre c\u00f3mo lidiar con el estr\u00e9s, pero no puede haber vivido estr\u00e9s. No puede saber qu\u00e9 se siente cuando todo se cae. Eso solo lo sabe qui\u00e9n lo vivi\u00f3.&#8221; En la misma l\u00ednea aparece la <strong>intuici\u00f3n <\/strong>\u2014no como misticismo sino como reconocimiento de patrones que el inconsciente ha construido a trav\u00e9s de a\u00f1os de experiencia real\u2014. La IA tambi\u00e9n reconoce patrones, aclara De Vita, pero en datos. No en la vida. Despu\u00e9s viene algo que parece simple, pero que no lo es: la <strong>capacidad de hacer buenas preguntas<\/strong>. &#8220;Las preguntas correctas te llevan a respuestas \u00fatiles. Las preguntas equivocadas, aunque las respuestas sean perfectas, no te sirven.&#8221; Y hacer preguntas buenas requiere profundidad de pensamiento, comprensi\u00f3n del contexto, coraje de cuestionar lo obvio, sabidur\u00eda para saber qu\u00e9 es lo relevante. Eso no se descarga ni se automatiza. Tambi\u00e9n se\u00f1ala habilidades que, en el radar corporativo tradicional, no sol\u00edan figurar como competencias clave y que ahora emergen con fuerza: la <strong>capacidad de estar presente<\/strong> de verdad \u2014sin multitarea, sin notificaciones\u2014, que se vuelve excepcional justamente porque casi nadie la practica. La<strong> capacidad de sostener contradicciones <\/strong>\u2014ser decisivo e incierto a la vez, exigente y compasivo, fuerte y vulnerable\u2014. Y la m\u00e1s dif\u00edcil de operacionalizar pero quiz\u00e1s la m\u00e1s importante: la <strong>capacidad de elegir qu\u00e9 importa<\/strong>. &#8220;La IA puede procesar datos infinitos y decirte cu\u00e1l es la decisi\u00f3n \u00f3ptima. Pero<span> solo un humano puede decidir qu\u00e9 es importante seg\u00fan sus valores, su visi\u00f3n de vida, lo que quiere dejar como legado<\/span>.&#8221; Sobre la <strong>empat\u00eda <\/strong>y la <strong>inteligencia emocional<\/strong>, De Vita da un ejemplo concreto que funciona como s\u00edntesis de toda su perspectiva. Un l\u00edder necesita despedir a alguien. La IA, bas\u00e1ndose en datos de productividad, recomendar\u00eda un candidato. Pero el l\u00edder sabe algo que los datos no muestran: ese empleado atraviesa una situaci\u00f3n personal complicada, tiene potencial, necesita acompa\u00f1amiento. &#8220;La IA dir\u00eda &#8216;despide&#8217;. La inteligencia emocional dice &#8216;acompa\u00f1a&#8217;.&#8221; El <strong>l\u00edder del futuro<\/strong>, en su visi\u00f3n, es el que puede tomar los datos que le da la IA, cruzarlos con la intuici\u00f3n que le da su experiencia, y leerlos a trav\u00e9s de la empat\u00eda que entiende el impacto humano. Hay tambi\u00e9n habilidades subestimadas que, seg\u00fan De Vita, van a ganar protagonismo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os: la <strong>capacidad de cambiar de idea y admitir que uno estaba equivocado<\/strong>. La capacidad de decir &#8220;no s\u00e9&#8221; \u2014que en un contexto donde todos pretenden saber, se vuelve refrescante y generadora de confianza\u2014. La <strong>escucha genuina<\/strong>. Y la <strong>humildad <\/strong>como condici\u00f3n de adaptaci\u00f3n. Sobre la <strong>creatividad<\/strong>, su lectura es matizada. La IA puede ser un catalizador extraordinario, pero hay un riesgo real: que la creatividad se vuelva &#8220;creaci\u00f3n supervisada&#8221;, alineada con los patrones que el modelo reconoce como buenos. &#8220;La creatividad verdadera viene de lugares inc\u00f3modos, contradictorios, de experiencias que no encajan en el patr\u00f3n. Lo que veo es que <strong>se est\u00e1 volviendo m\u00e1s r\u00e1pida y accesible, pero menos profunda<\/strong>.&#8221; El gran diferenciador, en el an\u00e1lisis de De Vita, es de <strong>mentalidad<\/strong>. Hay una diferencia fundamental entre quien usa la IA como herramienta \u2014con una relaci\u00f3n clara: yo pregunto, la m\u00e1quina da opciones, yo elijo\u2014 y quien siente que compite contra ella. En el primer caso hay expansi\u00f3n, curiosidad, energ\u00eda positiva. En el segundo, tensi\u00f3n permanente y modo defensivo. &#8220;Est\u00e1s en una competencia que no pod\u00e9s ganar. La IA siempre va a ser m\u00e1s r\u00e1pida en ciertas cosas. Siempre va a tener acceso a m\u00e1s datos.&#8221; <span>Los que van a prosperar, concluye, son los que dicen: &#8220;La IA es mejor que yo en X. Perfecto. Entonces yo me enfoco en lo que ella no puede hacer.&#8221;<\/span> Y lo que la <strong>inteligencia artificial <\/strong>no puede hacer, en definitiva, es lo m\u00e1s irreductiblemente humano. En un mercado de <strong>trabajo <\/strong>que cambia m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad de adaptarse, la <strong>identidad <\/strong>ya no se construye sobre lo que uno sabe hacer, sino sobre lo que uno es.&nbsp; &#8220;La IA puede simular empat\u00eda, pero no la siente. Puede generar compasi\u00f3n, pero no la vive. Hay algo en la presencia de alguien que sufri\u00f3, que aprendi\u00f3, que creci\u00f3, que se cuestion\u00f3, que est\u00e1 vivo&#8230; que no se puede replicar.&#8221; Tu capacidad de transformar el dolor en sabidur\u00eda, y la sabidur\u00eda en ayuda a otros: eso, dice De Vita, es lo que ninguna m\u00e1quina va a reemplazar. <\/div><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.iprofesional.com\/management\/456068-que-habilidades-humanas-la-inteligencia-artificial-no-puede-reemplazar-en-el-trabajo\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El debate sobre la inteligencia artificial (IA) empez\u00f3 como una conversaci\u00f3n sobre robots reemplazando empleos, pero fue derivando, poco a poco, hacia algo m\u00e1s inc\u00f3modo. 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