{"id":884,"date":"2026-05-30T03:30:17","date_gmt":"2026-05-30T03:30:17","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/05\/30\/la-gran-confusion-o-el-consenso-imposible\/"},"modified":"2026-05-30T03:30:17","modified_gmt":"2026-05-30T03:30:17","slug":"la-gran-confusion-o-el-consenso-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/05\/30\/la-gran-confusion-o-el-consenso-imposible\/","title":{"rendered":"La gran confusi\u00f3n (o el consenso imposible)"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><article> En el debate econ\u00f3mico actual, hay un <strong>consenso <\/strong>que no admite grieta: <mark>el d\u00e9ficit p\u00fablico es malo y, por lo tanto, debe evitarse.<\/mark>&nbsp; En rigor, suele reconocerse que el Gobierno podr\u00eda tener d\u00e9ficit si puede emitir deuda que el p\u00fablico acepte (lo que se denomina pedir prestado para financiar el d\u00e9ficit).&nbsp; A diferencia del denominado financiamiento monetario, el financiamiento con bonos no ser\u00eda inflacionario -ya que no aumentar\u00eda la base monetaria-. Esta perspectiva, no obstante, equivoca completamente la naturaleza de la venta de bonos p\u00fablicos: el emisor de moneda no vende bonos para financiar (hacer posible) el gasto, sino para cumplir una meta para la tasa de inter\u00e9s (m\u00e1s all\u00e1 de que lo haga a trav\u00e9s del Tesoro o el Banco Central).&nbsp; Con un objetivo de tasa, el tama\u00f1o de las compras\/ventas de bonos por parte del Gobierno no es discrecional. La base monetaria es end\u00f3gena (a las preferencias del sector privado) o \u201cdeterminada por el mercado\u201d y, la distinci\u00f3n entre moneda y bonos, irrelevante.&nbsp; <mark>No pretendo aqu\u00ed volver a argumentar sobre el sinsentido de evitar el d\u00e9ficit p\u00fablico como objetivo de pol\u00edtica econ\u00f3mica, sino algo m\u00e1s simple (y potente):<strong> su mera imposibilidad de modo sostenido.<\/strong><\/mark> La identidad de los saldos sectoriales implica que la suma de los super\u00e1vits (o d\u00e9ficits) de los sectores en que dividamos la econom\u00eda deben ser cero. Como el gasto de un agente es el ingreso de alg\u00fan otro, a nivel agregado no puede haber super\u00e1vit (d\u00e9ficit). No obstante, cada agente puede gastar m\u00e1s o menos que su ingreso y, por lo tanto, tener d\u00e9ficit o super\u00e1vit. <strong>La econom\u00eda se suele desagregar en tres sectores: p\u00fablico, privado y resto del mundo.<\/strong> \u00bfPuede el sector p\u00fablico tener super\u00e1vit? De acuerdo con la mencionada identidad, la respuesta es s\u00ed, siempre que el resto de la econom\u00eda (sectores privado y resto del mundo) tenga d\u00e9ficit. Supongamos que el gobierno estudi\u00f3 la identidad de saldos sectoriales y se propone, en aras de la responsabilidad fiscal, tener un super\u00e1vit de $100, imponiendo obligaciones impositivas por ese monto y sin gastar. \u00bfDe d\u00f3nde obtendr\u00e1n, los otros sectores, los pesos para poder pagar impuestos? Una alternativa es un d\u00e9ficit del resto mundo (un super\u00e1vit externo para nuestro pa\u00eds).&nbsp; Imaginemos que el sector privado exporta por US$ 100 (y el tipo de cambio es 1=1 para simplificar). Si esos US$ 100 no se cambian por pesos, no se podr\u00e1n pagar impuestos. <strong>S\u00f3lo si el sector p\u00fablico (el emisor monop\u00f3lico de activos financieros netos en pesos)&nbsp;<\/strong>compra esos US$ 100, esto es,<strong> gasta suficientes pesos, el sector privado podr\u00e1 pagar impuestos.<\/strong> No obstante, <strong>esto suele quedar \u201coculto\u201d ya que la compra neta de U$ del sector p\u00fablico no se considera gasto p\u00fablico.<\/strong> Los \u201csuper\u00e1vits gemelos\u201d pueden ser sostenibles en d\u00f3lares (super\u00e1vit p\u00fablico en d\u00f3lares \u201cfinanciado\u201d con super\u00e1vit externo en d\u00f3lares). Estilizadamente, esto es lo que ocurri\u00f3 en Argentina entre el segundo trimestre de 2003 y el cuarto de 2007 (ver gr\u00e1ficos m\u00e1s abajo): d\u00e9ficit del resto del mundo (del 2,5% del PIB en promedio) comprado -aunque no en su totalidad- por el sector p\u00fablico (incluyendo al banco central), transformando un super\u00e1vit de 1,6% del PIB en un d\u00e9ficit del 0,7% equivalente al super\u00e1vit de pesos del resto de la econom\u00eda. El gasto de pesos del BC (parte del sector p\u00fablico) es funcionalmente gasto p\u00fablico: <strong>esta es la \u201cgran confusi\u00f3n\u201d<\/strong> acerca del mencionado per\u00edodo. <h4><strong>Saldos sectoriales (pesos y d\u00f3lares), Argentina, 1994Q1-2025Q4, en porcentaje del PIB<\/strong><\/h4> <h4><strong>Saldos sectoriales (pesos), Argentina, 1994Q1-2025Q4, en porcentaje del PIB<\/strong><\/h4> Lo que es preciso comprender es que, <strong>como las obligaciones impositivas deben pagarse en pesos y el sector p\u00fablico es la \u00fanica fuente de activos financieros netos en pesos, este sector no puede tener super\u00e1vit sostenidamente.&nbsp;<\/strong> Un super\u00e1vit del resto del mundo agrava el problema, en el sentido de que requiere un mayor d\u00e9ficit p\u00fablico para evitar que el sector privado tenga d\u00e9ficit. <strong>La combinaci\u00f3n de super\u00e1vit p\u00fablico y del resto del mundo, como en el acumulado del gobierno de Javier Milei, implica d\u00e9ficit privado, esto es, que el sector privado gaste por encima de sus ingresos<\/strong>, es decir, reduzca sus ahorros (para esto es necesario que haya ahorrado pesos previamente y, s\u00f3lo podr\u00e1 hacerlo hasta el monto de los pesos gastados por el Gobierno que a\u00fan no se usaron para pagar impuestos).&nbsp; <mark>En efecto, durante 2024 y 2025, la Argentina registr\u00f3 un d\u00e9ficit externo (cuenta corriente y capital del balance de pagos) de casi US$ 1.270 millones. Seg\u00fan el Presidente Milei, esto \u201cs\u00f3lo es malo si es fruto del desequilibrio fiscal y no de la decisi\u00f3n privada\u201d. Lejos de tratarse de \u201cuna decisi\u00f3n privada\u201d, se debi\u00f3 en (mucho m\u00e1s que) su totalidad al aumento del endeudamiento p\u00fablico (US$ 2.1300 millones); el sector p\u00fablico vendiendo d\u00f3lares (casi US$ 8.000 millones, la variaci\u00f3n de reservas neta del aumento del endeudamiento p\u00fablico) y comprando pesos (aumentando su super\u00e1vit, ver gr\u00e1fico). Esto no es sostenible y, eventualmente, la recesi\u00f3n se encargar\u00e1 de reducir el super\u00e1vit fiscal y el d\u00e9ficit externo.&nbsp;<\/mark> De aqu\u00ed no se sigue que \u201cel d\u00e9ficit no importa\u201d ni que \u201cel gobierno deba gastar infinito\u201d; por el contrario, el tama\u00f1o del d\u00e9ficit p\u00fablico importa por sus efectos sobre los <strong>objetivos de pol\u00edtica: el pleno empleo y la estabilidad del valor de la moneda. Esa es la discusi\u00f3n que deber\u00edamos estar teniendo en lugar de confundir instrumentos con objetivos y, as\u00ed, intentar equilibrar el presupuesto en un a\u00f1o solar o cualquier otro per\u00edodo arbitrario.<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">   <span>Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span>Agreganos a tus medios preferidos.<\/span>  + Agregar <\/a> <\/article><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/economia\/la-gran-confusion-o-consenso-imposible-n95367\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el debate econ\u00f3mico actual, hay un consenso que no admite grieta: el d\u00e9ficit p\u00fablico es malo y, por lo tanto, debe evitarse.&nbsp; En rigor, suele reconocerse que el Gobierno podr\u00eda tener d\u00e9ficit si puede emitir deuda que el p\u00fablico acepte (lo que se denomina pedir prestado para financiar el d\u00e9ficit).&nbsp; A diferencia del denominado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":883,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"template-ancho-completo.php","format":"standard","meta":{"content-type":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eleconomista"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}