{"id":2034,"date":"2026-07-18T03:53:13","date_gmt":"2026-07-18T03:53:13","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/07\/18\/el-ancla-que-empieza-a-ceder-la-baja-calidad-del-ajuste-fiscal-argentino\/"},"modified":"2026-07-18T03:53:13","modified_gmt":"2026-07-18T03:53:13","slug":"el-ancla-que-empieza-a-ceder-la-baja-calidad-del-ajuste-fiscal-argentino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/07\/18\/el-ancla-que-empieza-a-ceder-la-baja-calidad-del-ajuste-fiscal-argentino\/","title":{"rendered":"El ancla que empieza a ceder: la baja calidad del ajuste fiscal argentino"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><article> <h2><strong>Un equilibrio que se dio vuelta<\/strong><\/h2>Los datos de ejecuci\u00f3n presupuestaria de junio confirman lo que ven\u00edamos advirtiendo: <strong>el ancla fiscal empieza a mostrar fatiga<\/strong>. Seg\u00fan el IARAF, en junio de 2026 <strong>los ingresos totales del Sector P\u00fablico Nacional cayeron 8,5% real interanual<\/strong> \u2014con los tributarios retrocediendo 8,8%\u2014 mientras <strong>el gasto primario subi\u00f3 3,1%<\/strong>. El resultado fue una reversi\u00f3n contundente: <strong>el super\u00e1vit primario de $1.055.739 millones de junio de 2025 se transform\u00f3 en un d\u00e9ficit de $696.843 millones<\/strong>, y <strong>el super\u00e1vit financiero de $736.161 millones mut\u00f3 en un rojo de $1.024.891 millones<\/strong>. Un mes no hace tendencia, pero el semestre agrega una se\u00f1al m\u00e1s inquietante sobre la naturaleza del resultado. <h2><strong>La composici\u00f3n importa tanto como el n\u00famero<\/strong><\/h2>La literatura internacional sobre consolidaciones fiscales dej\u00f3 atr\u00e1s hace tiempo la idea de que todo ajuste es equivalente. <strong>Alberto Alesina y Silvia Ardagna<\/strong>, y luego <strong>Alesina, Favero y Giavazzi<\/strong> en <i>Austerity: When It Works and When It Doesn&#8217;t<\/i> (2019), demostraron que <strong>la composici\u00f3n del ajuste determina su \u00e9xito y su costo sobre el producto<\/strong>. Pero conviene agregar una precisi\u00f3n decisiva que la contabilidad agregada suele pasar por alto: <strong>dentro del gasto, no es lo mismo recortar consumo corriente de baja calidad que amputar inversi\u00f3n p\u00fablica<\/strong>. <strong>David Aschauer<\/strong> mostr\u00f3 ya en 1989 que <strong>el capital p\u00fablico tiene un impacto de primer orden sobre la productividad privada<\/strong>. La <strong>&#8220;regla de oro&#8221; de las finanzas p\u00fablicas<\/strong> \u2014no financiar gasto corriente con deuda, pero s\u00ed proteger la inversi\u00f3n\u2014 apunta exactamente a esto. Y ac\u00e1 el diagn\u00f3stico argentino se vuelve severo. <strong>El ajuste de junio no cay\u00f3 sobre el gasto improductivo: cay\u00f3 sobre el gasto de capital a provincias (-43,7%), sobre los salarios (-10,0%) y sobre las transferencias corrientes a provincias (-63,9%)<\/strong>. Al mismo tiempo, <strong>los subsidios a la energ\u00eda treparon 125,4% y los del transporte 53,8%<\/strong>. <strong>Es la composici\u00f3n inversa a la que recomienda cualquier manual de consolidaci\u00f3n de calidad<\/strong>: se protege el gasto que no genera capacidad y se sacrifica el que construye futuro. <h2><strong>El costo din\u00e1mico: cuando el recorte se muerde la cola<\/strong><\/h2>Existe una dimensi\u00f3n que la lectura est\u00e1tica del ajuste suele omitir: <strong>sus efectos din\u00e1micos<\/strong>. <strong>Bradford DeLong y Lawrence Summers<\/strong> plantearon en 2012, en <i>Fiscal Policy in a Depressed Economy<\/i>, que <strong>cuando la econom\u00eda opera por debajo de su potencial y los multiplicadores fiscales son elevados, recortar el gasto \u2014y en particular la inversi\u00f3n\u2014 puede resultar parcialmente autofrustrante<\/strong>: la ca\u00edda de la actividad erosiona la recaudaci\u00f3n y deja secuelas de hist\u00e9resis sobre el producto potencial. <strong>Olivier Blanchard y Daniel Leigh<\/strong> documentaron en 2013, adem\u00e1s, que <strong>esos multiplicadores fueron sistem\u00e1ticamente subestimados durante las consolidaciones europeas<\/strong>. Trasladado al caso argentino, el punto es inc\u00f3modo pero ineludible: <strong>amputar inversi\u00f3n p\u00fablica y salario real en un contexto de capacidad ociosa no solo comprime la demanda de hoy; deteriora la base productiva que deber\u00eda sostener el equilibrio de ma\u00f1ana<\/strong>. <strong>Un ajuste que sacrifica capital p\u00fablico mejora el n\u00famero del trimestre y encarece la salida<\/strong>: el ahorro fiscal de corto plazo se paga con <strong>menor crecimiento potencial<\/strong> y, por esa v\u00eda, <strong>con un cociente deuda-producto m\u00e1s fr\u00e1gil de lo que sugiere la foto<\/strong>. <h2><strong>El super\u00e1vit que se financia rematando activos<\/strong><\/h2>Queda todav\u00eda el dato m\u00e1s revelador. <strong>En el acumulado del primer semestre, el super\u00e1vit financiero cay\u00f3 61,5% real<\/strong>. Pero <strong>si se excluyen los ingresos por privatizaciones, el desplome es del 88,7%<\/strong>. <strong>El super\u00e1vit primario, que baja 26,9% con las ventas de activos incluidas, cae 37,6% sin ellas<\/strong>. Dicho sin eufemismos: <strong>buena parte del resultado fiscal no proviene de una mejora estructural, sino de la venta del patrimonio p\u00fablico<\/strong>. <strong>Es un ingreso por \u00fanica vez computado como si fuera flujo genuino<\/strong>. Esto configura <strong>una ilusi\u00f3n stock-flujo elemental<\/strong>. <strong>Vender el activo mejora la caja de hoy y empeora el balance de ma\u00f1ana<\/strong>. <strong>Un super\u00e1vit sostenido por privatizaciones tiene fecha de vencimiento<\/strong>: cuando se agoten los activos vendibles, el resultado quedar\u00e1 expuesto en su verdadera magnitud, <strong>sin colch\u00f3n y con una capacidad productiva erosionada por a\u00f1os de subinversi\u00f3n<\/strong>. <h2><strong>Hacia un ajuste con br\u00fajula<\/strong><\/h2><strong>No se trata de discutir la necesidad del equilibrio fiscal, sino su calidad<\/strong>. <strong>Un ajuste de buena calidad protege la inversi\u00f3n p\u00fablica que apalanca la productividad privada, cuida los multiplicadores en el punto del ciclo donde m\u00e1s pesan, y depura el gasto verdaderamente improductivo en lugar de licuar salarios y transferencias federales<\/strong>. <strong>El sendero elegido hace lo contrario<\/strong>: exhibe un n\u00famero mientras deteriora las bases del crecimiento que lo har\u00eda sostenible. <strong>La pregunta que corresponde hacerse no es si hay super\u00e1vit, sino de qu\u00e9 est\u00e1 hecho. Y por ahora, demasiado de \u00e9l est\u00e1 hecho de activos que se venden una sola vez.<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">   <span>Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span>Agreganos a tus medios preferidos.<\/span>  + Agregar <\/a> <\/article><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/economia\/el-ancla-empieza-ceder-baja-calidad-ajuste-fiscal-argentino-n96761\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un equilibrio que se dio vuelta Los datos de ejecuci\u00f3n presupuestaria de junio confirman lo que ven\u00edamos advirtiendo: el ancla fiscal empieza a mostrar fatiga. 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