{"id":1723,"date":"2026-07-04T04:18:37","date_gmt":"2026-07-04T04:18:37","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/07\/04\/misterio-de-el-palacio-de-la-papa-frita-quebro-abrio-local-con-nombre-parecido-y-el-juez-sospecha\/"},"modified":"2026-07-04T04:18:37","modified_gmt":"2026-07-04T04:18:37","slug":"misterio-de-el-palacio-de-la-papa-frita-quebro-abrio-local-con-nombre-parecido-y-el-juez-sospecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/07\/04\/misterio-de-el-palacio-de-la-papa-frita-quebro-abrio-local-con-nombre-parecido-y-el-juez-sospecha\/","title":{"rendered":"Misterio de El Palacio de la Papa Frita: quebr\u00f3, abri\u00f3 local con nombre parecido y el juez sospecha"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><div> Durante casi cuatro meses, uno de los restaurantes m\u00e1s tradicionales de la avenida Corrientes permaneci\u00f3 con las persianas bajas. Detr\u00e1s de ese cierre intempestivo hab\u00eda mucho m\u00e1s que una mudanza. Mientras p\u00fablicamente la empresa aseguraba que dejaba el hist\u00f3rico local porque ya no pod\u00eda afrontar el alquiler y promet\u00eda reabrir &#8220;a la vuelta&#8221;, en los tribunales comerciales se desarrollaba otra historia: <strong>un concurso preventivo, un juicio de desalojo, denuncias de los trabajadores por un presunto vaciamiento<\/strong>, cambios societarios cuestionados y, finalmente, la quiebra de la sociedad que explotaba el negocio. <span>El pasado 17 de junio, el Juzgado Nacional en lo Comercial N\u00b0 7 decret\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.iprofesional.com\/actualidad\/449430-el-palacio-de-la-papa-frita-cerro-local-pero-anuncio-que-reabrira-una-cuadra\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la quiebra de El Resto de Corrientes S.R.L., la firma que explotaba El Palacio de la Papa Frita, el hist\u00f3rico restaurante fundado en 1952 sobre la avenida Corrientes.<\/a><\/span> Sin embargo, mientras el expediente judicial contin\u00faa avanzando, <strong>iProfesional<\/strong> constat\u00f3 esta semana que <strong>el restaurante volvi\u00f3 a funcionar en Paran\u00e1 350<\/strong>, el domicilio al que la empresa hab\u00eda anunciado que se mudar\u00eda meses atr\u00e1s, aunque ahora bajo una nueva denominaci\u00f3n: <strong>&#8220;Palacio de las Papas Fritas&#8221;<\/strong>. La reapertura coincide precisamente con el domicilio que la propia empresa hab\u00eda informado durante el concurso preventivo, aunque ese traslado termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en uno de los puntos observados tanto por la sindicatura como por el juez. <h2>Del concurso preventivo al juicio de desalojo<\/h2> Seg\u00fan consta en el complejo expediente, la crisis econ\u00f3mica de la firma ven\u00eda de tiempo atr\u00e1s. En <strong>noviembre de 2024 se present\u00f3 concurso preventivo<\/strong> para intentar reestructurar sus deudas y continuar operando. Pero mientras avanzaba ese proceso, la empresa tambi\u00e9n enfrentaba otro frente judicial: el propietario del hist\u00f3rico inmueble de avenida Corrientes hab\u00eda iniciado <strong>un juicio de desalojo por vencimiento del contrato de alquiler<\/strong>, luego de varias intimaciones para recuperar el local. Finalmente, la entonces gerente de la sociedad, Rosalba Aid\u00e9 R\u00edos Amarilla, inform\u00f3 al juez comercial que hab\u00eda alcanzado un acuerdo conciliatorio con la administradora del inmueble y que el <strong>3 de marzo de 2026 restituy\u00f3 las llaves del restaurante<\/strong>. En esa misma presentaci\u00f3n sostuvo que, para reducir costos, la empresa hab\u00eda reservado un inmueble de Paran\u00e1 350 donde continuar\u00eda desarrollando la actividad gastron\u00f3mica. Ese fue el mismo destino que la empresa comunic\u00f3 p\u00fablicamente a trav\u00e9s de su cuenta oficial de Instagram cuando anunci\u00f3 el cierre del tradicional local de Corrientes y prometi\u00f3 que &#8220;muy pronto&#8221; volver\u00eda a recibir a sus clientes en su &#8220;nueva casa&#8221;. Sin embargo, esa mudanza nunca termin\u00f3 de acreditarse dentro del expediente. La sindicatura solicit\u00f3 reiteradamente que la concursada acompa\u00f1ara <strong>el contrato de alquiler del nuevo local<\/strong> para verificar d\u00f3nde continuar\u00eda funcionando la empresa. La documentaci\u00f3n nunca fue presentada. Ese incumplimiento se convirti\u00f3 en uno de los elementos que comenzaron a agravar la situaci\u00f3n procesal de la sociedad. <h2>Los trabajadores denunciaron un presunto vaciamiento<\/h2> El cierre del restaurante tampoco ocurri\u00f3 de la forma en que hab\u00eda sido comunicado p\u00fablicamente. Mientras la empresa hablaba de una mudanza, los empleados denunciaron ante la Justicia que <strong>se enteraron del cierre cuando llegaron a trabajar y encontraron el frente completamente tapiado<\/strong>. &#8220;Cuando nos presentamos a trabajar estaba todo tapiado y no pudimos ingresar&#8221;, relataron cuatro trabajadores en una presentaci\u00f3n incorporada al expediente. <span>Seg\u00fan denunciaron, dentro del local quedaron ropa de trabajo, dinero y pertenencias personales que nunca pudieron retirar. Tambi\u00e9n afirmaron que la empresa hab\u00eda vendido mercader\u00eda existente en el restaurante sin rendir cuentas dentro del concurso, denunciaron un presunto vaciamiento patrimonial, cuestionaron el cambio de gerente y del domicilio social a Paran\u00e1 350.<\/span> Los trabajadores advirtieron que la sindicatura ni siquiera hab\u00eda podido inspeccionar la baulera donde permanec\u00edan guardados <strong>los bienes de la empresa porque nunca le entregaron las llaves<\/strong>. Adem\u00e1s solicitaron preservar esos activos para garantizar el cobro de salarios adeudados y cr\u00e9ditos laborales. <h2>Las observaciones de la sindicatura<\/h2> Durante el tr\u00e1mite del concurso, la s\u00edndica Liliana Montoro fue acumulando observaciones sobre la conducta de la empresa. En sus informes se\u00f1al\u00f3 que El Resto de Corrientes S.R.L. manten\u00eda <strong>20 trabajadores registrados, acumulaba 11 juicios laborales<\/strong> y registraba deudas previsionales por aportes y contribuciones. Tambi\u00e9n destac\u00f3 que el principal activo de la empresa era <strong>la hist\u00f3rica marca El Palacio de la Papa Frita<\/strong>, cuyo valor comercial deb\u00eda preservarse dentro del proceso concursal. Pero las irregularidades continuaron acumul\u00e1ndose. Ante la falta de presentaci\u00f3n del contrato de alquiler de Paran\u00e1 350, la sindicatura termin\u00f3 solicitando directamente <strong>la quiebra de la empresa<\/strong>. En ese escrito sostuvo que la concursada hab\u00eda incumplido la orden judicial de acreditar la locaci\u00f3n del nuevo inmueble y pidi\u00f3 que se decretara la quiebra, se dispusiera el despido de los trabajadores y se aseguraran los bienes guardados en la baulera de Zuvir\u00eda, al advertir que esos activos representaban <strong>la principal garant\u00eda para el cobro de los salarios impagos<\/strong>. Incluso solicit\u00f3 que se investigara la situaci\u00f3n de la marca El Palacio de la Papa Frita, requiriendo informes al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) sobre posibles cesiones, transmisiones, usos o franquicias. Ese pedido cobra especial relevancia porque, mientras la Justicia intenta determinar el destino de uno de los principales activos de la empresa, <strong>el restaurante reabri\u00f3 en Paran\u00e1 350 bajo una denominaci\u00f3n diferente: &#8220;Palacio de las Papas Fritas&#8221;<\/strong>. <h2>Qu\u00e9 observ\u00f3 el juez antes de decretar la quiebra<\/h2> Una semana antes de dictar la quiebra, el juez Fernando D&#8217;Alessandro rechaz\u00f3 por prematuro el pedido formulado por la sindicatura, pero dej\u00f3 plasmado un duro diagn\u00f3stico sobre la situaci\u00f3n de la empresa. En esa resoluci\u00f3n advirti\u00f3 que, despu\u00e9s de abandonar el hist\u00f3rico local de Corrientes, <strong>la concursada nunca acredit\u00f3 haber alquilado ni adquirido un nuevo establecimiento<\/strong> para desarrollar su actividad comercial. Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que la Justicia no hab\u00eda podido acceder al dep\u00f3sito donde supuestamente hab\u00edan sido trasladados los bienes del restaurante y que tampoco exist\u00eda un inventario de esos activos. El magistrado enumer\u00f3 otros incumplimientos graves: <ul> <li>El abogado de la sociedad hab\u00eda renunciado<\/li> <li>Ning\u00fan representante de la empresa concurri\u00f3 a <strong>la audiencia informativa prevista por la ley<\/strong><\/li> <li>Ni siquiera hab\u00eda iniciado el tr\u00e1mite administrativo para obtener la conformidad de ARCA<\/li> <li>No hab\u00eda presentado una sola adhesi\u00f3n de sus acreedores a la propuesta de pago<\/li> <\/ul> Frente a ese escenario orden\u00f3 preservar inmediatamente los bienes de la empresa y dispuso <strong>el secuestro e inventario de los activos depositados en la baulera de Zuvir\u00eda<\/strong>. <h2>La quiebra y la orden sobre Paran\u00e1 350<\/h2> El 17 de junio el panorama termin\u00f3 de definirse. Vencido el per\u00edodo de exclusividad sin obtener ninguna conformidad de los acreedores, el magistrado <strong>decret\u00f3 la quiebra de El Resto de Corrientes S.R.L.<\/strong> En la sentencia cuestion\u00f3 la &#8220;llamativa inactividad procesal&#8221; de la concursada y remarc\u00f3 que ni siquiera hab\u00eda concurrido a la audiencia informativa, por lo que el fracaso del concurso preventivo hizo inevitable la quiebra. La resoluci\u00f3n incluy\u00f3 adem\u00e1s una medida que ahora adquiere especial relevancia. <span>El juez orden\u00f3 librar un mandamiento en Paran\u00e1 350 para verificar el uso que se le estaba dando al inmueble y dispuso expresamente que, si durante la constataci\u00f3n se comprobara que all\u00ed contin\u00faa desarroll\u00e1ndose la actividad comercial de la sociedad fallida, deber\u00e1 procederse a la inmediata clausura del establecimiento.<\/span> Tambi\u00e9n orden\u00f3 incautar los bienes depositados en la baulera de Zuvir\u00eda, interceptar la correspondencia dirigida tanto al antiguo domicilio de avenida Corrientes como al de Paran\u00e1 350, inhibir los bienes de la empresa, <strong>inhabilitar a la sociedad y a su gerente Rosalba Aid\u00e9 R\u00edos Amarilla<\/strong>, e impedir que esta \u00faltima salga del pa\u00eds hasta la presentaci\u00f3n del informe general de la quiebra. En definitiva, El Palacio de la Papa Frita que durante d\u00e9cadas fue un emblema de la avenida Corrientes ya no existe como tal. Detr\u00e1s de aquella despedida que se present\u00f3 como una mudanza hab\u00eda una crisis mucho m\u00e1s profunda: <strong>un concurso preventivo que termin\u00f3 en quiebra, un expediente atravesado por denuncias de trabajadores<\/strong>, conflictos por el alquiler, sospechas sobre el destino de activos y una causa judicial que todav\u00eda intenta reconstruir qu\u00e9 ocurri\u00f3 con la empresa detr\u00e1s de uno de los restaurantes m\u00e1s emblem\u00e1ticos de Buenos Aires. <\/div><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.iprofesional.com\/negocios\/459161-el-misterio-de-palacio-de-la-papa-frita-quiebra-denuncias-y-un-juez-que-sospecha\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante casi cuatro meses, uno de los restaurantes m\u00e1s tradicionales de la avenida Corrientes permaneci\u00f3 con las persianas bajas. 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