{"id":1388,"date":"2026-06-20T03:51:00","date_gmt":"2026-06-20T03:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/20\/el-desafio-de-coordinar-el-crecimiento\/"},"modified":"2026-06-20T03:51:00","modified_gmt":"2026-06-20T03:51:00","slug":"el-desafio-de-coordinar-el-crecimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/20\/el-desafio-de-coordinar-el-crecimiento\/","title":{"rendered":"El desaf\u00edo de coordinar el crecimiento"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><article> <i>Por Jorge Scian (*) y Jorge Kehiayan (**)<\/i> Argentina est\u00e1 frente a una de las <strong>mayores oportunidades de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica de su historia reciente.<\/strong> No por el tama\u00f1o de <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/vaca-muerta-t1245\" target=\"_blank\">Vaca Muerta<\/a>, ni por la calidad de sus recursos, ni siquiera por la magnitud de las <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/inversiones-t1040\" target=\"_blank\">inversiones <\/a>anunciadas. La verdadera oportunidad est\u00e1 en las decisiones que tomemos alrededor de esos recursos. Porque los recursos ya est\u00e1n, las inversiones est\u00e1n llegando y el crecimiento ya comenz\u00f3. Solo bajo el <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/rigi-t5913\" target=\"_blank\">R\u00e9gimen de Incentivo para Grandes Inversiones <\/a>(RIGI) se presentaron hasta el momento 39 proyectos por US$ 121.237 millones. De ellos, 15 ya fueron aprobados por US$ 20.247 millones y otros 23 contin\u00faan en evaluaci\u00f3n por m\u00e1s de US$ 100.000 millones. Para poner la cifra en perspectiva,<strong> estamos hablando de inversiones equivalentes a m\u00e1s del 20% del PIB argentino.<\/strong> Pocas veces en la historia moderna del pa\u00eds existi\u00f3 una cartera de proyectos productivos de semejante magnitud. La energ\u00eda concentra cerca de US$ 78.300 millones y Neuqu\u00e9n encabeza ampliamente el ranking provincial con m\u00e1s de US$ 63.400 millones comprometidos. La actividad en Vaca Muerta contin\u00faa marcando r\u00e9cords. La discusi\u00f3n sobre si el desarrollo era posible parece haber quedado atr\u00e1s. La pregunta ya no es cu\u00e1nto petr\u00f3leo puede producir Argentina, la pregunta es qu\u00e9 pa\u00eds quiere construir a partir de ese petr\u00f3leo. <h2><strong>El problema no es el recurso<\/strong><\/h2>En 1994, John Nash recibi\u00f3 el Premio Nobel de Econom\u00eda por desarrollar una idea que transform\u00f3 la forma de entender los sistemas complejos. Su conclusi\u00f3n fue tan simple como inc\u00f3moda<mark>. Cuando distintos actores toman decisiones de manera independiente, cada uno puede actuar racionalmente y aun as\u00ed conducir al conjunto hacia un resultado inferior al posible.<\/mark> Lo que es bueno para cada jugador por separado no necesariamente es bueno para el sistema. Eso es lo que hoy est\u00e1 en juego. <ul><li>Las operadoras buscan productividad y rentabilidad.<\/li><li>Los gobiernos nacionales y provinciales buscan inversiones, exportaciones y empleo.<\/li><li>Los sindicatos buscan proteger y expandir el trabajo argentino.<\/li><li>Las universidades procuran formar profesionales y generar conocimiento.<\/li><li>Los proveedores necesitan previsibilidad para invertir y crecer.<\/li><li>Las comunidades esperan oportunidades concretas para mejorar su calidad de vida.<\/li><\/ul>Todos persiguen objetivos leg\u00edtimos. Todos act\u00faan racionalmente. Sin embargo, <strong>eso no garantiza que el resultado final sea el mejor posible.<\/strong> La teor\u00eda de juegos ense\u00f1a que los sistemas no fracasan necesariamente por malas decisiones sino que<mark> muchas veces fracasan porque actores racionales toman decisiones racionales sin coordinaci\u00f3n.<\/mark> Y si hay algo que la historia econ\u00f3mica argentina ha demostrado repetidamente es que nuestro principal problema rara vez fue la falta de recursos, el problema siempre fue la dificultad para alinear incentivos y sostener estrategias compartidas de largo plazo. El famoso &#8220;vos ac\u00e1, yo all\u00e1, as\u00ed nunca nos vamos a poder encontrar&#8221;. <h2><strong>Del crecimiento al desarrollo<\/strong><\/h2>El crecimiento econ\u00f3mico, por s\u00ed solo, no garantiza desarrollo. La diferencia entre los pa\u00edses que lograron transformar recursos naturales en prosperidad sostenida y aquellos que permanecieron atrapados en ciclos extractivos estuvo en<mark><strong> su capacidad para construir capacidades alrededor de esos recursos.<\/strong><\/mark> Noruega suele citarse como ejemplo por una raz\u00f3n sencilla. Cuando descubri\u00f3 petr\u00f3leo en el Mar del Norte no se limit\u00f3 a explotar hidrocarburos. Desarroll\u00f3 proveedores. Impuls\u00f3 transferencia tecnol\u00f3gica. Fortaleci\u00f3 universidades y centros de investigaci\u00f3n. Construy\u00f3 empresas capaces de competir globalmente. El petr\u00f3leo fue el punto de partida y la tecnolog\u00eda fue el resultado. La pregunta para Argentina es si Vaca Muerta ser\u00e1 \u00fanicamente una fuente de exportaciones o tambi\u00e9n una plataforma para desarrollar nuevas capacidades productivas. <h2><strong>El verdadero cuello de botella<\/strong><\/h2>Mientras gran parte de la discusi\u00f3n p\u00fablica contin\u00faa enfocada en inversiones, oleoductos y exportaciones, el principal desaf\u00edo podr\u00eda estar en otro lugar. Las personas. El Instituto Argentino del Petr\u00f3leo y del Gas (IAPG) estima que hacia 2030 la industria requerir\u00e1 entre 30.000 y 43.000 nuevos trabajadores directos. Ingenieros. T\u00e9cnicos. Soldadores especializados. Operadores. Especialistas en automatizaci\u00f3n y nuevas tecnolog\u00edas. No se trata solamente de cubrir puestos de trabajo. <strong>Se trata de construir capacidades.<\/strong> Porque si esos recursos humanos no existen, Argentina no s\u00f3lo perder\u00e1 producci\u00f3n. Perder\u00e1 la posibilidad de generar conocimiento. Perder\u00e1 innovaci\u00f3n. Perder\u00e1 desarrollo tecnol\u00f3gico. Perder\u00e1 empleos de calidad. Perder\u00e1 bienestar. Perder\u00e1 una parte sustancial del valor que hoy tiene la oportunidad de capturar. <h2><strong>Una oportunidad para la industria nacional<\/strong><\/h2>Argentina tampoco parte de cero. La cadena de proveedores vinculada al sector energ\u00e9tico cuenta con una base industrial relevante. ADIMRA representa actualmente m\u00e1s de 2.000 empresas proveedoras del sector, entre ellas alrededor de 200 fabricantes de bienes de capital.<mark> La capacidad existe. El conocimiento existe. La experiencia existe. El desaf\u00edo consiste en crear las condiciones para que esas capacidades puedan ampliarse, invertir, innovar y competir. <\/mark>No como una protecci\u00f3n artificial, sino como parte de una estrategia que permita transformar demanda energ\u00e9tica en capacidades permanentes. <h2><strong>Construir un equilibrio superior<\/strong><\/h2>El desaf\u00edo de Vaca Muerta no es maximizar beneficios individuales. <strong>Es maximizar beneficios sist\u00e9micos.<\/strong> La funci\u00f3n del Estado no deber\u00eda ser reemplazar al mercado. Pero tampoco limitarse a observar. <strong>Su rol es coordinar, fomentar, alentar, crear previsibilidad. <\/strong>Promover la formaci\u00f3n de talento, impulsar la innovaci\u00f3n, facilitar la articulaci\u00f3n entre empresas, universidades, sindicatos y gobiernos. <mark>Porque los mercados asignan recursos. Pero los procesos de desarrollo requieren adem\u00e1s direcci\u00f3n, coordinaci\u00f3n y visi\u00f3n de largo plazo.<\/mark> La Argentina que emerja de Vaca Muerta depender\u00e1 menos de la geolog\u00eda que de nuestra capacidad para construir acuerdos. Menos de los recursos que tenemos bajo tierra que de las capacidades que logremos desarrollar sobre ella. Los pozos se agotan. Las inversiones se terminan. Los ciclos de precios cambian. Las capacidades permanecen. Y tal vez all\u00ed resida el verdadero desaf\u00edo de esta generaci\u00f3n. No extraer m\u00e1s petr\u00f3leo, sino en c\u00f3mo coordinar el crecimiento para transformarlo en desarrollo. <i>(*) Gerente de TyCSA y Presidente de la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda de ADIMRA<\/i> <i>(**) Polit\u00f3logo<\/i> <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">   <span>Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span>Agreganos a tus medios preferidos.<\/span>  + Agregar <\/a> <\/article><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/economia\/el-desafio-coordinar-crecimiento-n95938\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jorge Scian (*) y Jorge Kehiayan (**) Argentina est\u00e1 frente a una de las mayores oportunidades de transformaci\u00f3n econ\u00f3mica de su historia reciente. No por el tama\u00f1o de Vaca Muerta, ni por la calidad de sus recursos, ni siquiera por la magnitud de las inversiones anunciadas. La verdadera oportunidad est\u00e1 en las decisiones que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1387,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"template-ancho-completo.php","format":"standard","meta":{"content-type":"","footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-1388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eleconomista"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1388"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}