{"id":1328,"date":"2026-06-18T10:08:09","date_gmt":"2026-06-18T10:08:09","guid":{"rendered":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/18\/cuanto-sale-el-m2-en-buenos-aires-500-puntos-de-riesgo-pais\/"},"modified":"2026-06-18T10:08:09","modified_gmt":"2026-06-18T10:08:09","slug":"cuanto-sale-el-m2-en-buenos-aires-500-puntos-de-riesgo-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contabilidadfamiliar.com\/index.php\/2026\/06\/18\/cuanto-sale-el-m2-en-buenos-aires-500-puntos-de-riesgo-pais\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1nto sale el M2 en Buenos Aires? 500 puntos de riesgo pa\u00eds"},"content":{"rendered":" \n                                        <p><div class=\"extracted-content\"><div id=\"readability-page-1\" class=\"page\"><article> Daniel Montamat lo expuso con la precisi\u00f3n de un cirujano. Sentado frente a Fernando Meiter en <strong>Pol\u00e9mica en el Business<\/strong>, el economista despleg\u00f3 su tesis: Argentina puede duplicar su PBI en diez a\u00f1os. <mark>Para eso, necesita crecer al 7,2% anual compuesto. <\/mark>La matem\u00e1tica es impecable. Lo interesante no fue el n\u00famero, sino la arquitectura argumental que elegi\u00f3 para sostenerlo. <strong>Montamat no habl\u00f3 de coyuntura. No mencion\u00f3 el d\u00f3lar, la inflaci\u00f3n ni la tasa de inter\u00e9s. Fue directo a la geopol\u00edtica.&nbsp;<\/strong> Hay una alineaci\u00f3n planetaria, dijo, donde la seguridad energ\u00e9tica y la seguridad alimentaria dejaron de ser cap\u00edtulos sectoriales para convertirse en prioridad absoluta de las potencias. Por encima de los flujos comerciales. Por encima de las finanzas. En ese tablero, <mark>Argentina ocupa una posici\u00f3n que pocos pa\u00edses pueden reclamar: proveedor estrat\u00e9gico de ambas seguridades, ubicado en una zona libre de conflictos directos y sin los <\/mark><i><mark>choke points<\/mark><\/i><mark> que estrangulan otras rutas mar\u00edtimas del mundo.<\/mark> <strong>El argumento seduce por lo que omite.<\/strong> No promete milagros. No habla de un futuro distante. Enumera lo que ya existe. Vaca Muerta, con su objetivo de gas a menos de tres d\u00f3lares el mill\u00f3n de BTU y energ\u00eda el\u00e9ctrica por debajo de cincuenta d\u00f3lares el megavatio. La Patagonia como im\u00e1n para centros de datos y petroqu\u00edmica. El agro esperando la eliminaci\u00f3n de retenciones para expandirse. <strong>La miner\u00eda, la pesca, la forestaci\u00f3n, la econom\u00eda del conocimiento. Motores ya encendidos, girando a media m\u00e1quina, esperando que alguien acelere.<\/strong> Despu\u00e9s vinieron los n\u00fameros duros. La tasa de inversi\u00f3n actual es del 16,5%. Para duplicar el PBI en una d\u00e9cada, Montamat calcula que debe saltar a niveles de entre 25% y 28%. Y ac\u00e1 mete un matiz que vale oro: ese capital no puede ir a cualquier lado. Hay que dirigirlo a cadenas de valor con ventajas comparativas reales. No a la sustituci\u00f3n forzada de importaciones. Esa distinci\u00f3n separa su planteo de viejos relatos industrialistas. Hasta ah\u00ed, la parte que aplaudo. La que me obliga a pensar. <strong>Pero Montamat tambi\u00e9n dijo algo que merece una pausa. Para que esto funcione, necesitamos una masa cr\u00edtica de dos tercios de la poblaci\u00f3n que sostenga el mismo rumbo durante tres o cuatro presidencias consecutivas. Lo llam\u00f3 &#8220;reconciliaci\u00f3n con los proyectos de largo plazo&#8221;. Y ah\u00ed, justo ah\u00ed, el castillo de naipes empieza a temblar.<\/strong> Porque ese consenso no existe. Nunca existi\u00f3. Argentina lleva d\u00e9cadas alternando modelos econ\u00f3micos con la regularidad de un p\u00e9ndulo, donde cada administraci\u00f3n dedica sus primeros dos a\u00f1os a deshacer lo que hizo la anterior. No es un problema de recursos. Es un problema de persistencia. Y la persistencia no se extrae de un pozo ni se cosecha en la pampa h\u00fameda. Se construye, o no se construye, en el barro de la pol\u00edtica. <h2>Lo que el metro cuadrado dice en voz baja<\/h2>Hay una variable que mide la persistencia mejor que cualquier discurso. Una variable obstinada, silenciosa, que el mercado inmobiliario viene registrando hace d\u00e9cadas sin pedir permiso: el valor del metro cuadrado. Comparemos. Buenos Aires, en sus barrios consolidados como Palermo o Belgrano, cotiza entre US$ 2.300 y US$ 2.600 el metro cuadrado. Santiago de Chile, en zonas equivalentes como Providencia o Las Condes, se mueve entre US$ 3.000 y US$ 3.800. Montevideo, en Pocitos o Punta Carretas, entre US$ 2.600 y US$ 3.200. <strong>\u00bfQu\u00e9 tienen Chile y Uruguay que no tenga Argentina? <\/strong>Gas a gran escala, no. Tampoco la extensi\u00f3n infinita de nuestra pampa h\u00fameda, ni la diversidad extrema de climas, ni la masa cr\u00edtica de talento en escala, ni el tama\u00f1o de nuestro mercado interno. Argentina los supera ampliamente en la dotaci\u00f3n total de sus recursos. Y sin embargo, su ciudad m\u00e1s emblem\u00e1tica vale hasta un cuarenta por ciento menos que Santiago y compite de igual a igual con Montevideo, una capital que est\u00e1 ah\u00ed nom\u00e1s, cruzando el r\u00edo, en un pa\u00eds sin Vaca Muerta, sin nuestra escala y sin la mitad de nuestras ventajas. <strong>Uruguay no tiene hidrocarburos significativos. Chile importa la gran mayor\u00eda del gas que consume. Ninguno de los dos cuenta con el abanico colosal de recursos que Montamat describe.<\/strong>&nbsp; Pero ambos construyeron algo que el mercado inmobiliario premia con creces: previsibilidad. Un departamento en Pocitos o en Las Condes no vale m\u00e1s por sus ladrillos ni por su vista. Vale m\u00e1s porque quien compra sabe, con razonable certeza, que las reglas del juego no van a cambiar con cada elecci\u00f3n. <h2>El riesgo pa\u00eds expresado en ladrillos<\/h2><mark>Con el riesgo pa\u00eds en torno a los 500 puntos, Argentina paga un sobrecosto por cada d\u00f3lar que ingresa. Ese n\u00famero no mide recursos naturales. Mide confianza. Mide la probabilidad percibida de que un proyecto de largo plazo sea alterado por un giro pol\u00edtico, un cepo, una pesificaci\u00f3n compulsiva o una renegociaci\u00f3n contractual hostil.<\/mark> El metro cuadrado es el riesgo pa\u00eds expresado en ladrillos. Es la destilaci\u00f3n de todas las dudas que el inversor no dice en voz alta pero refleja en el precio que est\u00e1 dispuesto a pagar. \u00bfPara qu\u00e9 pagar 3.500 d\u00f3lares el metro en Buenos Aires si puedo pagarlos en Montevideo, donde el marco jur\u00eddico no se discute cada dos a\u00f1os? \u00bfPara qu\u00e9 apostar por un pa\u00eds que cada cuatro a\u00f1os se pregunta si va a honrar sus contratos? <mark>Montamat tiene raz\u00f3n en lo geopol\u00edtico. <\/mark>Su lectura del tablero global es impecable. Pero su propia tesis requiere, por confesi\u00f3n propia, que la pol\u00edtica no malogre la oportunidad. El metro cuadrado sugiere que, hasta ahora, la pol\u00edtica la malogr\u00f3. Buenos Aires deber\u00eda ser la ciudad m\u00e1s cara de la regi\u00f3n. Tiene el PBI per c\u00e1pita hist\u00f3rico, la infraestructura, la masa cr\u00edtica de talento, la vida cultural. Si vale menos que Santiago y apenas compite con Montevideo, es porque el mercado descuenta \u2014literalmente\u2014 la posibilidad de que el p\u00e9ndulo vuelva a girar. Hay una imagen que resume todo esto mejor que cualquier argumento. En 1913, Buenos Aires inaugur\u00f3 su primer subterr\u00e1neo. Fue la primera capital de Sudam\u00e9rica en tener metro y una de las primeras del mundo. Adelantada a Madrid, a Mosc\u00fa, a Tokio. M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, Santiago de Chile tiene 143 km y 163 estaciones. Buenos Aires, 56,6 km y 90 estaciones. La ciudad que lleg\u00f3 primero hoy tiene casi un tercio. <strong>Eso no se explica por falta de recursos. Se explica por falta de persistencia.<\/strong> <h2>El espejo retrovisor<\/h2>Aqu\u00ed hay que hacer una pausa y mirarnos al espejo. La econom\u00eda no es una fuerza de la naturaleza que nos cae encima. La econom\u00eda es un hecho social. Es lo que hacemos entre todos, todos los d\u00edas. Si la mayor\u00eda opera con el rumbo que Montamat propone, el 7,2% es perfectamente alcanzable. Pero si la mayor\u00eda sigue pensando que el p\u00e9ndulo va a volver, que esto no dura, que en cualquier momento cambia todo de nuevo, entonces nada va a pasar. No por falta de recursos, no por falta de oportunidad geopol\u00edtica, no porque el mundo no nos necesite. Nada va a pasar porque nosotros mismos no vamos a hacer lo que hay que hacer para que pase. <strong>Es una profec\u00eda autocumplida. Si dos tercios de los argentinos nos convencemos de que el rumbo puede durar, el rumbo dura. Si dos tercios dudamos, el p\u00e9ndulo vuelve. Es comportamiento colectivo.<\/strong> Y ya lo hicimos una vez. En 2022, un equipo entero se propuso que Messi saliera campe\u00f3n del mundo. Se alinearon los egos, las estrategias, los sacrificios individuales. Todo se subordin\u00f3 a un objetivo m\u00e1s grande que cada uno. Las discusiones internas quedaron para otro momento; las diferencias tambi\u00e9n. Lo \u00fanico que importaba era la Copa. Y salimos campeones del mundo. Lo que parec\u00eda imposible para una selecci\u00f3n que ven\u00eda de a\u00f1os de frustraciones se hizo realidad porque un grupo de personas decidi\u00f3 operar como si el objetivo fuera viable. Si pudimos hacer eso en la cancha, \u00bfno podemos hacerlo con nuestro PBI? \u00bfNo podemos alinear la estrategia, subordinar las diferencias, dejar de discutir lo accesorio y ponernos todos detr\u00e1s de un pa\u00eds que crece al 7,2%? En definitiva, los chilenos y los uruguayos no son m\u00e1s inteligentes que nosotros. Simplemente se comportan como si sus reglas de juego fueran a mantenerse. Y al comportarse as\u00ed, las reglas se mantienen. La pregunta que le falta al 7,2% no es si tenemos los recursos. No es si el mundo nos necesita. Ambas respuestas son afirmativas. La pregunta es cu\u00e1ntos argentinos van a despertarse ma\u00f1ana dispuestos a operar como si el pa\u00eds hubiera entrado en un camino de veinte a\u00f1os sin atajos ni vueltas atr\u00e1s. <mark>Como si de verdad nos hubi\u00e9ramos reconciliado con los proyectos de largo plazo.<\/mark> Cuando el metro cuadrado de Palermo refleje el valor de esa convicci\u00f3n, cuando Buenos Aires retome la expansi\u00f3n de sus subtes, cuando el inversor deje de mirar el calendario electoral antes de firmar un contrato, el riesgo pa\u00eds no ser\u00e1 un n\u00famero que nos define. Y el 7,2% no ser\u00e1 una proyecci\u00f3n. Ser\u00e1 lo que hagamos entre todos. <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">   <span>Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span>Agreganos a tus medios preferidos.<\/span>  + Agregar <\/a> <\/article><\/div><\/div><\/p>\n                                        \n                                        \n                                        <p>Fuente: <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/finanzas\/cuanto-sale-m2-buenos-aires-500-puntos-riesgo-pais-n95834\">Enlace original<\/a><\/p>\n                                        ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Montamat lo expuso con la precisi\u00f3n de un cirujano. Sentado frente a Fernando Meiter en Pol\u00e9mica en el Business, el economista despleg\u00f3 su tesis: Argentina puede duplicar su PBI en diez a\u00f1os. Para eso, necesita crecer al 7,2% anual compuesto. La matem\u00e1tica es impecable. 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