La IA ya está acá: cómo está cambiando el día a día de las empresas
De la salud a las carteras
La implementación de la IA comienza a cambiar la operatoria de gran parte de los negocios, una gama tan amplia que puede ir desde una empresa marroquinera hasta un centro de salud. La Inteligencia Artificial asoma como un terreno fértil para los sistemas de salud, cuya misión en gran parte está atada a procesar información a partir de lo que siente el paciente y de lo que muestran los estudios. En el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) ya están utilizando la IA antes de la consulta para ayudar al paciente a gestionar sus turnos, durante la consulta para darle soporte al médico en la toma de decisiones y en el acompañamiento del paciente cuando sale de alta. “Antes de la consulta, hay una plataforma que ayuda a ordenar al paciente para que el médico, cuando lo reciba, no tenga que, por ejemplo, investigar durante un rato largo qué medicación toma: la idea es que la IA prepare al paciente para que la consulta sea más eficiente”, dijo Mariano Benzadón, director de Calidad, Seguridad y Experiencia del Paciente y jefe de Innovación del ICBA. “Ya durante la consulta, también estamos utilizando OpenEvidence, una herramienta de IA avalada por las instituciones de salud más prestigiosas de Estados Unidos: a esa herramienta se le muestran, por ejemplo, estudios de los pacientes y contesta con un universo de literatura validado científicamente y muy amplio, lo que mejora la toma de decisiones, además de ayudar a redactar las historias clínicas o a ser notas para interconsultas”, añadió. El ICBA también está usando la IA durante la internación. Desde hace unos cinco meses esa institución utiliza una herramienta que lee todas las noches las historias clínicas de todos los pacientes internados, y eso genera una serie de alertas que los médicos pueden consultar. “Después de la consulta también tenemos algunas herramientas que ya estamos utilizando: hay una plataforma de telemonitoreo o monitoreo remoto de pacientes de insuficiencia cardíaca que, entre otras cosas, acompaña al paciente desde la evacuación de sus dudas hasta el envío de una foto de lo que come para que la herramienta pueda contar las proteínas, el sodio y demás”, dijo Benzadón. “Hay evidencia suficiente de que el acompañamiento del paciente cuando sale de alta tiene impacto significativo en reducción de mortalidad y mejoría de la sobrevida”, agregó. Aunque lejos de ese tipo de impactos, la IA también empieza a revolucionar la industria del cuero. “Antes, la diseñadora de producto me presentaba un dibujo hecho a mano o en computadora, el material que necesitaba y alguna referencia de marcas, pero lo que para ella en su cabeza era una unidad, para mí, era un caos total”, dijo Solana Epszteyn, directora comercial y de marca de Santaclara, una marca de carteras y mochilas veganas. “Había una incertidumbre enorme entre el dibujo que nos mostraba la diseñadora y la cartera terminada, y ese abismo lo terminábamos pagando con infinitas muestras, mucho material desperdiciado, tiempo y errores de los que quizás nos dábamos cuenta demasiado tarde”. Buena parte de esos problemas se vienen solucionando con el uso de la IA. “Hoy, con la IA la diseñadora nos presenta una imagen hiper realista del producto”, señaló Epszteyn. “Logramos achicar el margen de error: nos podemos equivocar en la pantalla a costo cero y mandar a producir únicamente las muestras que sé que de verdad nos van a funcionar”, agregó. En Argentina, la utilización de la IA entre profesionales continúa siendo mucho más elevada que en sus propias empresas. No obstante, esa brecha, más temprano que tarde, se irá acortando. Algunas compañías ya iniciaron ese cambio, y esas transformaciones empiezan a revolucionar el día a día de las empresas, desde alimenticias y cadenas de retail hasta institutos de salud y firmas marroquineras. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
