No hay empleados inútiles
El liderazgo empieza mucho antes de contratar
Las personas no fracasan únicamente porque les falten capacidades. Muchas veces fracasan porque nadie les explicó con claridad qué partido estaban jugando. No hay equipos extraordinarios sin posiciones claras. No hay líderes extraordinarios sin buenos diagnósticos. Y, sobre todo, no hay personas inútiles. Hay talentos desaprovechados, puestos mal diseñados y líderes que todavía están aprendiendo el oficio más difícil de todos: ayudar a que otros desarrollen su mejor versión. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
