Fundar: la economía crece (poco), pero todos los demás indicadores caen
¿Oportunidad perdida?
Ese panorama sombrío no anticipa, sin embargo, una crisis inminente, según Fundar. A diferencia de otras etapas en que la restricción externa terminó en fuertes turbulencias financieras, esta vez ese riesgo no parece asomar en el horizonte gracias a las divisas provenientes de las exportaciones mineras y de Vaca Muerta. De acuerdo a datos de Fundar y Misión Productiva, las exportaciones netas sumadas de energía y minería fueron de U$S 13.000 millones en 2025 y este año ascenderán a U$S 16.000 millones. Para 2035, la expectativa del gobierno es que esas exportaciones trepen hasta U$S 75.000 millones, lo que implicaría un superávit mayor a los cerca de U$S 60.000 millones que aporta anualmente el sector agropecuario. “Las proyecciones son optimistas, pero no descabelladas”, dijo Schteingart. “De todos modos, si bien las industrias extractivas van a ser una locomotora de dólares, ese salto exportador no será tan importante puesto en perspectiva”, agregó. En 2035, si se cumplen las proyecciones, Argentina alcanzaría exportaciones de productos primarios de U$S 3.179 per cápita, todavía muy lejos de los más de U$S 30.000 de Noruega o Emiratos Árabes Unidos e incluso por debajo de los U$S 4.166 de Chile. “Creer que con las exportaciones de Vaca Muerta, litio y cobre te vas a volver Dubai, es bullshit“, señaló Schteingart. “Bienvenidas esas exportaciones, pero guarda con comprar espejitos de colores”. A eso se agregan las dudas crecientes en torno a si el enfoque del gobierno libertario permitirá que la locomotora de dólares arrastre a los otros vagones. Para Schteingart, se puede tener la mejor política industrial, pero sin una macro ordenada todo se multiplica por cero, no sirve para nada. “Sin embargo, con la macro sola tampoco alcanza: el mundo tiene más de 200 países y hay 150 estables, pero desarrollados solo hay 40”, señaló. “Esos países desarrollados se caracterizan por tener estructuras productivas complejas, no meramente extractivas; con distintas configuraciones, países como Noruega, Australia y Canadá hicieron de los recursos naturales una palanca de desarrollo efectiva”, agregó. Sin políticas a la vista que favorezcan un encadenamiento del resto del entramado productivo y social, el dilema entre una Argentina meramente extractiva y otra productiva lentamente empieza a formar parte del debate público, más aún de cara a un año electoral. En todo caso, más a corto plazo, el esquema económico del gobierno apoyado casi exclusivamente en los extraordinarios recursos naturales del país abre dos escenarios posibles para el año próximo. “El escenario que espera el gobierno es que lo financiero siga estable y eso empuje a lo productivo, pero hay otro probable en que la producción y la situación social se siguen deteriorando, y, con eso, comienzan a aparecer encuestas que indiquen una caída del apoyo al gobierno, un riesgo que podría empezar a deteriorar también la parte financiera”, dijo Zack. “La pregunta es qué va a contagiar a qué porque eso terminará determinando la cuestión social y la intención de voto del año próximo”, agregó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
