Cambian los hogares, cambia la construcción
Ajuste de la oferta inmobiliaria
Todas esas tendencias vienen impulsando una transición desde el modelo de hogar nuclear tradicional (pareja con hijos) hacia estructuras familiares más diversas y, en la mayoría de los casos, más pequeñas. En la década del ’80, el promedio de hogares era de 4 personas por familia y en la actualidad es de 1,9. Esa reconversión viene impulsando cambios profundos en la oferta del sector constructor. Por caso, cada separación de una pareja implica potencialmente la transformación de un hogar en dos, lo que alimenta el crecimiento de hogares unipersonales o monoparentales y refuerza la demanda de viviendas de menor tamaño. Según Tejido Urbano, la reorganización tras una ruptura suele canalizarse a través del alquiler y hacia viviendas de menor superficie. De hecho, el 37,7% de los jefes de hogar divorciados o separados vive en viviendas de menor tamaño, y el 75,3% de los divorciados o separados que viven solos, alquilan. Esas tendencias, además del crecimiento del número de parejas sin hijos, llevan a que los desarrollos que crecen a mayor ritmo sean los departamentos de uno o dos ambientes. En la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, esa oferta se viene ajustando a la demanda: el 39,2% de los inmuebles que se venden son de dos ambientes y el 20,6%, de un ambiente, según la plataforma especializada Reporte Inmobiliario. “El tipo de inmueble que más se está desarrollando en general es el de una propiedad chica: es el producto más demandado no solo porque en los hogares hay cada vez menos gente, sino también porque la capacidad de compra es menor“, dijo a El Economista Germán Gómez Picasso, fundador de Reporte Inmobiliario. “Se dan las dos cosas en paralelo: además de que los hogares contienen cada vez menos gente, si se quieren vender propiedades hoy en día, hay que ir a productos que estén en el target de U$S 100.000 a no más de U$S 150.000”, agregó. Además de los ajustes en la oferta que imponen los cambios en los hogares, el mercado inmobiliario va buscando menos metros cuadrados para hacer más eficiente la ecuación. “Es verdad que los hogares se achican, pero aún si no lo hicieran, el tipo de inmueble que se está desarrollando está ligado a la capacidad de compra: hay más demanda para unidades de U$S 80.000 que de U$S 200.000”, señaló Gómez Picasso. Esa reconversión hacia viviendas más pequeñas también está impulsada por otro factor clave. “En la Ciudad de Buenos casi todo lo que se construyó en los últimos 20 años no es para gente que lo iba a habitar sino para alquilarlo como renta, y para eso, en general, se buscan unidades chicas”, dijo Álvarez de Celis. Hacia adelante, todo indica que las tendencias actuales tenderán a profundizarse. “Los jóvenes quieren vivir más tiempo solos antes de ir a vivir en pareja, las separaciones aumentan y la cantidad de hijos cae drásticamente”, dijo Álvarez de Celis. “Se va, entonces, hacia unidades que incluso están reduciéndose a 19 metros cuadrados: el sector constructor se enfocará cada vez más en las unidades pequeñas”. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
