Mario Bunge y el “círculo vicioso del ajuste”
- La caída de la actividad, de la masa salarial, el volumen de negocios, las ganancias, impactan a los ingresos públicos que –con las mismos impuestos y tasas tributarias previas– se reducen.
Resistencia social y apoyo al gobierno
Una primera observación es que – a pesar de este enfoque que creo verdadero – “el grado de resistencia en el ajuste” de parte de la mayor parte de la población es extraordinario, si nos basamos en las principales encuestas. El ajuste llevado a cabo para el “ordenamiento fiscal mileista”, la motosierra y/o la licuación, son un dato central de la vida cotidiana: nadie lo desconoce. Pero el “grado de resistencia” no “al ajuste” sino “en el ajuste” es extraordinario. El promedio, del Índice de Confianza en el Gobierno de la UTDT, durante lo que va de la gestión Milei-Caputo, ha sido de 2,40 apenas por debajo de Néstor K (2,49) y creciendo 3,9% en junio respecto de mayo en el que había caído drásticamente. De la misma Universidad el Índice de Confianza del Consumidor en junio aumentó 6,4% en promedio del país y el 10% en el Gran Buenos Aires. Son datos fuertes. Sin embargo para la consultora Atlas Intel la imagen positiva cayó 1,5 puntos respecto de mayo y está en 33,5%, es decir algo más que el núcleo duro de la primera vuelta: poco, pero “está mejor”. Para Management & Fit desaprueban al gobierno 58,2% y el presidente registra que 30,7% tienen de él imagen positiva. Podemos decir que Milei mantiene el apoyo inicial que lo llevó al balotaje y que la “confianza” en su gestión y en el futuro del consumidor “mejoró”. Podemos decir que, a esta altura, el ajuste – en lo que hace al impacto de la vida cotidiana– no ha mermado la confianza en los que lo votaron y que el núcleo duro se mantiene firme: no ha sido erosionado por el ajuste. No sabemos si son los mismos. Pero salvo que cambie el panorama de los opositores, si se mantiene en las mismas condiciones de la elección presidencial o en las de la última elección nacional, resulta evidente que Milei llega al balotaje y si la oposición permanece en estas condiciones, en la segunda vuelta gana. ¿Será así?Recaudación fiscal, actividad y señales de la economía real
La pregunta es si “el ajuste” ya hizo el trabajo esperado por sus ejecutores. Es decir, ¿el ajuste ha brindado las bases para la desinflación, la estabilidad cambiaria y las condiciones para que el mercado empiece a operar sus prometidas expansiones de la actividad, el empleo, los niveles salariales y el crecimiento? Si observamos los datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) en junio la recaudación fiscal nacional refleja una caída real del 7,4%, (IARAF). El acumulado del primer semestre refleja una pérdida de recursos cercana a los $6,5 billones en términos reales. En el mes de junio la recaudación de IVA cayó 5% en términos reales lo que refleja la caída del Consumo y las importaciones; la Seguridad Social cayó 2,9% a causa de la caída del empleo formal y de la “masa salarial formal” y también cayó la recaudación por ganancias. La caída de la actividad deprime los impuestos vinculados a ella. También impacta en la recaudación la baja de retenciones y el Impuesto País. Pero las exportaciones crecen: no dependen de la actividad interna y es un clásico de la vieja historia nacional que, en estancamiento, la balanza comercial mejora: bajan las importaciones (es el caso) pero subieron extraordinariamente las exportaciones…pero no empujaron al empleo. Por ahora, el recuerdo de Bunge es un llamado a la razón.Actividad económica: sectores que crecen y sectores que caen
¿Cómo va la actividad? Vale recordar a Peter Atwater (Prof. de la Universidad Willliam & Mary) autor de la “recuperación en forma de K” (2020) para graficar la salida de la crisis de la Pandemia Covid-19 que él entendía no sería en V ni en U: es decir economía dual o serrucho. Algunos colegas la han utilizado pero no es el caso: el tamaño, la densidad, de lo que crece ni remotamente pesa, en la vida cotidiana, de lo que no crece o cae. En todo caso no es una K de imprenta sino una “estilizada” que lo que va para arriba es chiquito y lo que va para abajo es enorme en términos de la vida cotidiana. Veremos las cifras. Pero apuntemos a la lectura.- El ajuste fiscal pegó fuerte en la economía urbana, donde la mayor cantidad de gente trabaja y consume, y ese deterioro le pegó fuerte a la recaudación tributaria: “el circulo vicioso del ajuste”, de la motosierra y de la licuación, le pegó y le seguirá pegando, en el rebote, a los ingresos públicos.
- El trabajo informal (44%) desfonda la seguridad social y las buenas nuevas de las futuras grandes inversiones, la tributación neta (ganancias, Iva, seguridad social) del RIGI y el Super RIGI, serán “crecimiento sin recaudación”. Chaplin.
Sector público y consecuencias del recorte
El sector público es materia viva del ajuste y su retroceso no se detiene. El problema es que la “motosierra” como concepto implica la ausencia de planificación y el estudio detallado de las “consecuencias”: en el sector público, en todas las áreas que van de la ciencia y la tecnología a la seguridad; de la educación a la justicia y así, hay recursos valiosos acumulados a lo largo del tiempo, know how, expertisse, formación, entremezclados con ñoquis y la motosierra corta sin “mirar a quien” y así pierde más valor que el que recupera. Es otra consecuencia del círculo vicioso del ajuste que señalaba Bunge, como todas las cosas efectistas, hechas sin tiempo, que siempre terminan mal. Muchos colegas y la mayor parte de los comunicadores que forman la “narrativa” del establishment, insisten en el logro principal del mileísmo caputista es “el equilibrio fiscal”. Bunge señaló sus posibles consecuencias. En estos días el rebote del ajuste se traduce en caída de la recaudación que advierte la caída del mercado que tributa. Y la decisión del gobierno ha sido “que en el frío hay que abrigarse”, es decir que –cualesquiera sean las condiciones del mercado– las tarifas (según los costos que señalen los concesionarios que se toman como exactos o necesarios o doctrinales) continuaran hasta que se logre la utilidad del concesionario en los precios. Es decir el ajuste de la masa salarial continuará. Y si la economía urbana no reacciona continuará aún más. Estamos yendo de la valija de Chaplin al juego del ahorcado. Y ahora la pregunta es ¿si la inversión bruta fija cayó 6,6% en mayo y representa el 11% del PIB? (O.Ferreres), a quién se le ocurre que el mercado, la economía de mercado, esté por reaccionar? A los mareados por “el círculo vicioso del ajuste”. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
