El optimismo de Caputo versus las objeciones de Lacunza, Dal Poggetto, Kulfas y Prat-Gay
Luces amarillas
Desde otros paneles del evento del IAE surgieron miradas que contrastan con la visión de Caputo. Uno de los disertantes que planteó objeciones fue Hernán Lacunza, ex ministro de Hacienda durante el gobierno de Mauricio Macri. “Aprendimos por la experiencia de 2015-2019 que los programas asincrónicos, que le dan mucho a un remo y olvidan el otro, no necesariamente llegan a buen puerto: ahora somos muy ambiciosos en lo fiscal y bastante procrastinadores con lo monetario y cambiario, y, entonces, tenemos esta situación de crecimiento anémico, con sectores muy postergados, lo que tiene efectos sobre la recaudación”, dijo. “La macro no es solo la estabilidad: es ser estable, predecible y tener capacidad de crecimiento relativamente homogéneo”, agregó. Luego de advertir que el propio Fondo Monetario Internacional planteó que el tipo de cambio tiene una apreciación del 16%, Lacunza señaló que “hay algunas luces amarillas que titilan en el frente fiscal”. “La primera es que no hay superávit financiero: cuando uno computa los intereses devengados no pagados, hay un déficit de 1% del PBI; no es grave, pero no hay margen para bajar impuestos de manera masiva”, dijo. “Además, la recaudación en los primeros cinco meses de este año cae 5% en términos reales no por baja de alícuotas, sino porque las actividades rezagadas –construcción, comercio e industria manufacturera- contribuyen más al fisco que las ganadoras; la reacción del gobierno fue bajar el gasto público 3 puntos del producto, pero tampoco hay margen para seguir ajustando”, añadió. Por su parte, Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva de EcoGo Consultores, señaló que “falta un horizonte” para despejar los interrogantes de cara al año electoral. “Si tenés incertidumbre sobre el pago de la deuda, en algún momento eso te pasa factura”, dijo. “No hay incertidumbre respecto a la capacidad de pago de este gobierno, pero sí sobre cómo transitás en una democracia de un gobierno a otro”, agregó. Tras advertir que “el ancla sigue siendo cambiaria y no han construido un ancla alternativa”, Dal Poggeto puso el foco en el año próximo. “Hay una apuesta a que la economía se enderece un poco, que las encuestas se enderecen y el sendero hacia la elección vaya con mayor certidumbre, que la competencia con el abismo no ocurra”, afirmó. En esa línea, enumeró tres opciones que serían viables para el mercado. “Una, gana Milei en primera vuelta; dos, aparece una opción que el mercado no considera un abismo; y tres, lo que sería Argentina año verde, hay cooperación entre dos opciones distintas como ocurrió con Lula y (Fernando Henrique) Cardoso en Brasil (en 2002)”, dijo.¿Y la actividad?
Más allá del ruido financiero, buena parte del escenario electoral del año próximo está atado a que los sectores rezagados del actual modelo económico, justamente aquellos que más mueven la rueda del empleo, puedan salir del -en el mejor de los casos- estancamiento. En esa línea, Matías Kulfas, ex ministro de Desarrollo Productivo durante el gobierno de Alberto Fernández, señaló que “tenemos un dólar barato y eso está poniendo en una posición de dificultades a casi todos los sectores, con excepción de los productores de materias primas, recursos naturales y algunos servicios basados en el conocimiento”. “Me parece que ahí hay un problema: estoy lejísimo de pensar que esto se arregla con un dólar a $3.000, pero hay sectores industriales que están exportando a pérdida y que necesitan entre un 20% o 25% de corrección”, dijo.- “Además, los costos logísticos son carísimos: ahí veo un problema serio porque el gobierno se ha retirado completamente de la planificación de la infraestructura”, añadió.
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