“Otro kiosko que se va”: la nueva desregulación que anunció Sturzenegger
El Gobierno apunta contra las certificaciones locales
Sturzenegger afirmó que la normativa tenía como objetivo formal evitar la comercialización de pilas con niveles peligrosos de mercurio, cadmio y plomo, pero aseguró que en la práctica funcionaba como una barrera para la competencia. “Como toda barrera, tiene su ‘cara linda’. Pero la realidad era un lobby atrás que encarecía el precio de esos productos”, señaló. En ese sentido, recordó que el Decreto 431/25 había comenzado a desmontar ese sistema al reconocer certificaciones internacionales ya otorgadas por organismos técnicos de prestigio, evitando que los importadores debieran repetir ensayos y trámites en la Argentina para cada modelo y cada año.OTRO KIOSKO QUE SE VA… HOY, LA BUROCRACIA PARA IMPORTAR PILAS. Puede parecer una boludez, pero resultaba un impedimento para la importación y un sobrecosto para relojes, juguetes, controles remotos, calculadoras, linternas, teclados inalámbricos y miles de productos de uso… pic.twitter.com/k2sVAvfAlV— Fede Sturzenegger (@fedesturze) June 5, 2026
Qué cambia con la nueva reglamentación
La reforma quedó completada con la Resolución Conjunta 1/26, firmada por el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y el secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli. A partir de ahora, desaparecen las autorizaciones previas para importar y comercializar pilas y baterías, mientras que el cumplimiento de los requisitos técnicos se acreditará mediante una declaración jurada de conformidad acompañada por ensayos o certificaciones internacionales reconocidas. “Un paso más en el proceso de libertad económica que nos pide el presidente Javier Milei”, concluyó Sturzenegger en su mensaje, en el que defendió la medida como parte del plan oficial para reducir regulaciones y costos asociados a la actividad económica. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
