¿Cómo trabaja Forestal Arauco? La naturaleza como base de una estrategia
Una empresa basada en recursos forestales renovables
Arauco define su propósito desde la naturaleza y lo renovable. La madera es un recurso que crece, se regenera, almacena carbono y que puede ser utilizado en sectores como la construcción, el embalaje, la mueblería, el vestuario, el retail, el papel y la energía. Esta propuesta sitúa al recurso forestal como parte de una transición hacia materiales más sostenibles. Sin embargo, para que esa proyección sea viable en el largo plazo, la empresa reconoce que el manejo de los bosques debe incorporar protección ambiental, conservación de biodiversidad y gestión responsable de los paisajes forestales. Los bosques gestionados responsablemente permiten producir materiales renovables y también contribuyen a capturar carbono, conservar biodiversidad, proteger servicios ecosistémicos y aportar al bienestar de las comunidades. Por eso, la relación entre el bosque y el negocio se presenta como una condición para el desarrollo sostenible de la compañía.Naturaleza y negocio: ¿Una dependencia directa?
La actividad forestal depende de ecosistemas capaces de sostener ciclos productivos y ambientales. Suelos, cursos de agua, especies nativas, polinización, regulación hídrica y captura de carbono son dimensiones vinculadas al funcionamiento de los territorios donde opera una compañía de esta industria. La actividad de Forestal Arauco depende directamente de la naturaleza, donde los bosques gestionados y los ecosistemas de los que forman parte constituyen la base de su negocio. Por ello, comprender y gestionar esta relación no es únicamente una responsabilidad ambiental, es también una condición esencial para el desarrollo sostenible de la empresa. Este enfoque responde a una tendencia que se cuela entre las megatendencias globales: la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento del capital natural se han convertido en condiciones relevantes para la resiliencia del planeta y de las actividades productivas que dependen de la naturaleza. En ese contexto, Arauco gestiona sus bosques y ecosistemas con una mirada de largo plazo, integrando conservación, restauración y manejo forestal responsable. Esta línea de trabajo permite a la compañía comunicar compromisos respaldados por indicadores, iniciativas y avances reportados. El dato de que un 27% de su patrimonio forestal está compuesto por áreas de conservación y protección, junto con su participación en iniciativas de capital natural y biodiversidad, ofrece elementos concretos para presentar su relación con la naturaleza como una parte estructural de su modelo de negocio.27% del patrimonio destinado a conservación y protección
Uno de los principales indicadores de esta estrategia es la proporción del patrimonio forestal destinada a conservación. De acuerdo con información de Arauco, aproximadamente 490 mil hectáreas, equivalentes al 27% de su patrimonio forestal, corresponden a áreas de conservación y protección de alto valor ambiental y social. En estos espacios, la compañía declara que resguarda hábitats y especies endémicas, protege servicios ecosistémicos y contribuye a la captura de carbono mediante una gestión forestal responsable. Además, informa que su patrimonio se organiza en tres tipos de áreas:- Producción para requerimientos industriales
- Conservación y protección, orientadas a preservar biodiversidad, cursos de agua y suelos
- Uso general, que considera caminos, terrenos agrícolas y otras infraestructuras
Capital natural: medir el valor que entregan los bosques
Uno de los avances más relevantes informados por Arauco es su incorporación a iniciativas de Contabilidad de Capital Natural. Este concepto busca reconocer y medir los beneficios que entregan los activos naturales, más allá de su valor productivo inmediato. Durante 2025, la compañía se incorporó a un piloto global liderado por la International Sustainable Forestry Coalition (ISFC), que reúne a 18 empresas forestales del mundo para probar la aplicación de principios de contabilidad de capital natural. La iniciativa cuenta con respaldo de la Capitals Coalition y el Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD). El objetivo del piloto es desarrollar un marco que permita medir y reportar el valor de los activos naturales de las empresas forestales. En el caso de los bosques, esto implica considerar beneficios como captura de carbono, biodiversidad y regulación hídrica, junto con la producción de madera y su aporte futuro a la economía y a las comunidades. Para una compañía forestal, este paso es muy relevante, ya que amplía la forma de entender el patrimonio, reforzando que los bosques y su relevancia económica va más allá de su capacidad productiva, siendo fundamentales para la resiliencia de los territorios. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
