Impact, centro de terapia celular, pasa a venture studio
Impact, el centro de medicina y terapia celular liderado por la Universidad de los Andes, presentó 42 solicitudes de patentes en sus primeros cinco años y ya tiene siete concedidas. Ahora quiere que esa propiedad intelectual deje de quedarse en el paper y se convierta en empresas: el centro adoptará un modelo de venture studio en el que participará directamente como cofundador de las startups que cree junto a sus investigadores. El movimiento importa porque toca el cuello de botella más viejo de la ciencia aplicada en Latinoamérica: hay investigación de nivel, hay patentes, y aun así los desarrollos no llegan al mercado por falta de una estructura que los empuje. Impact acaba de decidir que esa estructura la va a construir él mismo.
Qué es Impact y qué cambia en su segunda etapa
Impact es el Centro de Medicina Intervencional de Precisión y Terapia Celular Avanzada, liderado por la Universidad de los Andes en alianza con otras universidades. Tras cinco años de funcionamiento, inicia su segunda etapa como centro de investigación de excelencia, con financiamiento basal de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) para el período 2026-2031.Antes de levantar capital, que el negocio sea rentableQuien invierte mira primero si el negocio vende y deja margen. Para llegar ahí con menos horas encima, el Kit «tu mano derecha con IA» te da un video de 11 minutos y una ficha para dejar a un agente de IA trabajando en tu negocio. CAR está cerrada por ahora.👥 Quiero el Kit →
Su director, Maroun Khoury, describió con precisión el problema que el nuevo modelo busca resolver. Durante años, explicó, vieron proyectos de muy buen nivel que se quedaban en la publicación científica porque no existía una estructura para llevarlos al mercado. «El venture studio es esa estructura», afirmó. El volumen de lo que queda atrapado ahí no es menor. En su primer quinquenio, el centro presentó 42 solicitudes de patentes nacionales e internacionales, de las cuales siete ya están concedidas. Además, a través de su Centro de Investigación y Operaciones Clínicas (CRIO), coordinó 34 proyectos de investigación clínica, de los cuales 28 siguen activos. Es investigación con validación clínica real, no solo laboratorio. Cómo funciona el modelo de venture studio que adopta Impact
La diferencia entre un venture studio y las estructuras clásicas de apoyo emprendedor la resumió Khoury en una frase: «Una incubadora te da una oficina y consejos. Una aceleradora te da un programa de unos meses. El venture studio es el cofundador». En la práctica, Impact no se limitará a asesorar a los investigadores. Participará como cofundador de las nuevas empresas y aportará desde el día uno tres cosas que una spin off científica rara vez tiene: equipos de negocios, experiencia regulatoria y capacidades de manufactura. Ese último punto es clave en terapias avanzadas, donde producir a escala clínica es tan difícil como descubrir la terapia. El modelo contempla tres etapas:- Un experimento «decisivo» para determinar si la investigación puede convertirse en una solución real.
- La preparación del proyecto mediante ensayos clínicos, protección de propiedad intelectual y definición del modelo de negocio.
- La búsqueda de inversionistas y la preparación de los equipos para levantar capital y constituir la empresa.
Las tecnologías que Impact quiere convertir en empresas
Las líneas de investigación del centro cubren terapias con células madre mesenquimales, vesículas extracelulares y mitocondrias, inmunoterapia celular oncológica, biomarcadores, ingeniería biomédica e inteligencia artificial para el diagnóstico temprano de enfermedades mentales y perinatales. Entre los hitos que ya acumula están la primera administración en humanos de una terapia basada en exosomas para la artrosis de rodilla y la finalización de un ensayo clínico con una terapia celular estandarizada para artrosis y lupus. Junto a Cells for Cells, su socio estratégico y contraparte privada, el centro ya impulsó spin offs: Avantiss, enfocada en ingeniería de tejidos como injertos vasculares «biorreabsorbibles», y EVast Bio, creada para licenciar internacionalmente la plataforma de terapias basadas en exosomas. Cuando Khoury mira hacia adelante, las tecnologías con mayor potencial comercial que destaca son las vesículas extracelulares (como terapia y como vehículo para transportar fármacos), las terapias basadas en mitocondrias y los dispositivos biomédicos. También trabajan con socios europeos en un test de laboratorio basado en biomarcadores e IA para apoyar el diagnóstico de enfermedades de salud mental, como la depresión. El centro ya está sumando socios nuevos: firmó acuerdos con Rubisco y Liva Company, y junto a esta última y la Clínica Universidad de los Andes construirá un laboratorio de análisis de microbiota que operará como empresa conjunta. En el plano internacional, Impact tiene alianzas con la National University of Singapore (NUS) y, en Francia, con el laboratorio Inserm U1183 y el instituto Immun4Cure. Además, la organización sin fines de lucro estadounidense Wellcome Leap le otorgó US$854.870 para investigación en biomarcadores asociados a la salud femenina. Los objetivos declarados para el cierre de esta segunda etapa son concretos: crear tres spin offs con investigadores, firmar dos acuerdos internacionales de licenciamiento, solicitar cinco patentes internacionales prioritarias y llevar al menos 10 tecnologías a niveles de madurez que permitan validarlas en condiciones cercanas a su uso real. Hay una motivación financiera detrás. El centro busca diversificar sus fuentes de ingreso para dejar de depender «en gran medida» de fondos concursables. La estrategia es complementar los subsidios públicos con licencias tecnológicas, contratos de codesarrollo, participación accionaria en las empresas que cocree y servicios especializados. Traducido al idioma de un founder: el venture studio no solo crea empresas, también crea un flujo de caja que hace al centro menos dependiente del ciclo político y presupuestario de los fondos públicos.Otros centros basales chilenos van en la misma dirección
Impact no está solo en esta apuesta. El Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) definió, dentro de su Plan de Continuidad 2026-2031, pasar de un modelo de transferencia tecnológica de soluciones individuales a uno de venture studio, con el objetivo de convertir sus desarrollos en productos escalables y startups con apoyo de inversionistas, según reportó DF. Su nuevo director, Pablo Barceló, lo explicó así: la idea es que las soluciones que antes se entregaban de forma individual a empresas o al Estado se transformen en productos empaquetados. Que dos centros basales financiados por ANID, en sectores tan distintos como la medicina regenerativa y la inteligencia artificial, converjan en el mismo modelo sugiere algo más que una coincidencia. Los centros de investigación chilenos están empezando a asumir el rol de creadores de empresas, no solo de proveedores de conocimiento.Qué significa esto para tu startup
- Si trabajas en salud o en un sector regulado, las spin offs que salgan de Impact van a necesitar contrapartes clínicas, datos y validación en entornos reales. Los contratos de codesarrollo que el centro menciona son una puerta de entrada concreta para startups que tengan infraestructura o capacidades complementarias, sin tener que competir por capital en la misma ronda.
- Si eres founder técnico en deeptech, la lección es sobre estructura, no sobre tecnología. El propio Khoury señala que el problema no eran los proyectos, era la ausencia de un vehículo para llevarlos al mercado. Si tu startup depende de investigación propia, pregúntate quién cubre las tres funciones que un venture studio aporta desde el inicio: equipo de negocios, regulación y manufactura. Si nadie las cubre, ese es tu cuello de botella real.
- Si buscas dónde invertir tiempo como operador, un venture studio científico es una vía poco explorada para entrar a un proyecto con propiedad intelectual ya protegida y validación clínica en curso, en lugar de empezar de cero.
Conclusión
El giro de Impact es una señal de madurez para el ecosistema científico chileno. El centro pasa de acumular patentes a intentar capturar valor de ellas, y lo hace asumiendo el riesgo de cofundar en lugar de esperar a que un tercero licencie. Para los founders hispanohablantes de deeptech, el mensaje de fondo es que la transferencia tecnológica dejó de ser un trámite administrativo al final de la investigación: ahora es una etapa de producto, con equipo, etapas y métricas propias. La meta de tres spin offs y dos licenciamientos internacionales al 2031 es ambiciosa pero medible. Si se cumple, Impact se convertirá en un caso de estudio sobre cómo un centro basal deja de depender de fondos concursables sin dejar de hacer ciencia.Fuentes
- Impact, centro de medicina y terapia celular, adopta modelo de venture studio para cocrear startups (fuente original)
- Los planes del nuevo director del Cenia: crear un venture studio para startups y ser un nodo regional de IA
- 2026 Ascent Deep Tech Community Showcase highlights CU’s next breakthrough startups
¿te gustó o sirvió lo que leíste?, Por favor, comparte.
Antes de levantar capital, que el negocio sea rentableQuien invierte mira primero si el negocio vende y deja margen. Para llegar ahí con menos horas encima, el Kit «tu mano derecha con IA» te da un video de 11 minutos y una ficha para dejar a un agente de IA trabajando en tu negocio. CAR está cerrada por ahora.👥 Quiero el Kit →
Fuente: Enlace original
