Huawei busca subirse al tren de la inteligencia artificial en Argentina
Soluciones a medida
El foco local de Huawei parece formar parte de una estrategia global. A fines de la década pasada, la empresa china peleaba el liderazgo global del segmento de smartphones con Samsung y Apple, pero la guerra comercial entre China y Estados Unidos entablada en esos años la bajó de golpe de esa puja. El primer gobierno de Donald Trump puso a Huawei en una lista negra de empresas acusadas de estar bajo la injerencia directa del gobierno chino, lo que la dejó sin acceso a componentes clave del mercado de smartphones, como procesadores de Qualcomm o la posibilidad de usar la versión de Android que desarrolla Google. Luego de permanecer años recostada sobre el enorme mercado chino, la empresa salió otra vez al mundo enfocada en la infraestructura de IA y centros de datos. En ese marco, el mercado argentino presenta algunos atractivos que lo distinguen en América Latina. Uno de ellos es que la adopción de IA está corriendo más rápido que el promedio mundial. Según el Informe Global de Difusión de IA-Q1 2026 elaborado por el centro de estudios de Microsoft AI Economy Institute, el 21,9% de los argentinos en edad laboral ya utiliza inteligencia artificial generativa, por encima del promedio mundial del 17,8%. Ante ese ritmo de expansión, la compañía china no solo está ampliando su data center localizado en Buenos Aires, sino que tiene planes para la instalación de un segundo centro en el país. “Por ejemplo, en la industria financiera hay en Argentina un promedio de ocho cuentas por persona: cuatro cuentas bancarias y cuatro cuentas digitales”, dijo Roig. “Por lo tanto, es una industria que está demandando cada vez más tener menor latencia (el tiempo que tardan los datos en viajar desde tu dispositivo a un servidor y regresar) para brindar un mejor servicio”, agregó. Para el ámbito de la salud, las soluciones presentadas por Huawei apuntan a salas inteligentes mediante dispositivos de IoT, objetos físicos equipados con sensores, software y conectividad a internet que recopilan e intercambian datos en tiempo real con otros dispositivos o sistemas en la nube sin necesidad de interacción humana directa. Esa tecnología permite, por ejemplo, implementar aplicaciones de salud automatizadas, como el control inteligente de goteos intravenosos. Además, gracias a la baja latencia, los médicos pueden realizar rondas portátiles (con tablets o PDAs) para consultar historiales y leer imágenes médicas de alta resolución en segundos sin sufrir pérdidas de red En el sector petrolero también avanzan las soluciones. La compañía china ve una oportunidad relevante para el despliegue de redes móviles privadas en los yacimientos de Vaca Muerta, donde la conectividad de baja latencia y alta disponibilidad es clave tanto para automatizar operaciones como para monitorear activos y conectar instalaciones remotas. “Presentamos una solución innovadora que utiliza IA para detectar vibraciones sobre las trazas de los gasoductos y acueductos”, dijo Andrés Cardozo, director de Energía y Oil & Gas para Enterprise de Huawei. “Además, dentro de los yacimientos hay muchísimos datos de sensorización, geosísmica, análisis de suelo, entre otros, lo que permite el tele control; muchas compañías petroleras están manejando operaciones y perforaciones de los yacimientos en forma remota, y todo eso requiere un gran desgaste de la red de control y almacenamiento en el borde que Huawei puede proveer de punta a punta”, agregó. Fundada en 1987, Huawei actualmente cuenta con 213.000 empleados, opera en más de 170 países y sirve a más de 3.000 millones de personas en todo el mundo. En Argentina, el recorrido se inició en 2001. “Desde entonces, nos pasó de todo: hemos pasado por distintos gobiernos, la industria en sí de las telecomunicaciones pasó por grandes crisis, y pese a todo eso, siempre seguimos adelante”, dijo Juan Bonora, vicepresidente de Huawei Argentina. Luego de negar cualquier afectación en el negocio de la empresa china en el país por el claro alineamiento geopolítico del gobierno argentino con el de Estados Unidos, Bonora señaló que la visión es de largo plazo. “Dependemos de que a nuestros clientes les vaya bien: le vendemos equipos a Telecom, a Telefónica, a Claro y a Telecentro, a la gran mayoría de las empresas tecnológicas, a los parques solares, a la minería y a las empresas de Petróleo y Gas”, señaló. “No venimos solo a vender equipos, sino a ser grandes partícipes de esta nueva era de transformación digital”, concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
