La privatización más grande de la era Milei ya tiene dueño: qué cambia desde ahora en la Hidrovía
Una concesión clave para el comercio exterior
La Vía Navegable Troncal es la principal arteria logística del país: por allí se moviliza cerca del 80% de las exportaciones argentinas y operan unas 60 terminales portuarias. El contrato contempla las tareas de dragado, señalización y mantenimiento durante los próximos 25 años, en un negocio cuyo volumen estimado ronda los US$ 15.000 millones. Puntos principales de la adjudicación:- Concesión por 25 años.
- Rebaja inicial del 13,5% en los peajes.
- Inversión anual estimada entre US$ 100 y US$ 160 millones durante los primeros seis años.
- Obras de profundización y modernización de la navegación.
Cómo se definió la licitación
La definición se produjo tras un empate en las ofertas económicas. Tanto Jan de Nul-Servimagnus como la también belga DEME presentaron el precio mínimo previsto en el pliego. Sin embargo, el Gobierno otorgó una mejor calificación técnica a Jan de Nul, principalmente por su experiencia previa en la Hidrovía. La compañía ya había operado la concesión entre 1996 y 2021 y continuó luego mediante contratos transitorios mientras la administración permanecía bajo control estatal. Según fuentes oficiales, el proceso no registró impugnaciones formales por parte de DEME en esta etapa.Baja de tarifas y nuevas obras
Uno de los aspectos destacados de la adjudicación es la reducción inicial de los peajes que pagan los exportadores. La tarifa pasará de US$ 4,30 a US$ 3,80 por tonelada de registro neto, una baja del 13,5%. Más adelante, a medida que avancen las obras previstas, el valor escalará hasta US$ 4,65 y finalmente alcanzará US$ 5,78. Desde el Ministerio de Economía sostuvieron que la firma del contrato, prevista para dentro de los próximos 30 días, permitirá reducir costos logísticos, mejorar la competitividad exportadora y avanzar con la incorporación de tecnología para reforzar la seguridad de la navegación y el combate contra el narcotráfico.El cierre de una licitación marcada por polémicas
La adjudicación pone fin a uno de los procesos más conflictivos para el Gobierno. La primera licitación había fracasado a comienzos de 2025 tras denuncias de presunto direccionamiento, cuestionamientos de sectores de la oposición y observaciones de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. En esta segunda convocatoria, en cambio, la iniciativa contó con el respaldo de exportadores y provincias vinculadas a la Hidrovía, aunque no estuvo exenta de disputas empresarias, gestiones diplomáticas y denuncias que finalmente no prosperaron. Con la firma definitiva del contrato, el Estado dejará de intervenir directamente en la operación de la vía navegable y conservará únicamente funciones de regulación y control. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
