¿Se viene una devaluación? La tajante respuesta del Gurú del Blue sobre el futuro del dólar
Estabilidad cambiaria y nuevos motores exportadores
El economista señaló que la economía argentina ya no depende exclusivamente del agro para generar divisas. “Argentina era, históricamente, un avión que volaba con 4 motores que eran el campo, la industria, el comercio y los servicios, de todos estos solo uno generaba dólares, era el campo”, explicó. En contraste, sostuvo que hoy los motores de crecimiento son “el campo, el petróleo más gas, la minería y la industria del conocimiento, los cuatro motores son generadores de dólares”. En esa línea, precisó que durante los primeros 29 meses de la actual gestión el campo aportó u$s 89.721 millones, el sector petrolero u$s 18.890 millones y la minería u$s 14.000 millones. Sin embargo, remarcó que las personas físicas compraron u$s 59.262 millones en ese mismo período, “lo que denota que muchos aún no han cambiado el paso”. Para 2026 proyectó exportaciones por u$s 100.000 millones y estimó que, si en 2027 entra en funcionamiento el oleoducto VMOS, las ventas al exterior podrían superar los u$s 110.000 millones, con potencial para llegar a más de u$s 130.000 millones en 2030.El dólar estable y el desafío para las empresas
Di Stefano sostuvo que el nuevo contexto económico modifica por completo la lógica de los negocios. “El dólar está estable y las tasas de interés son positivas ante la inflación”, afirmó. Según su visión, ya no resulta conveniente “mantener altos stock, trabajar con dinero de terceros”, sino que la clave pasa por “competir, reducir costos, invertir en bienes de capital, ser eficiente, productivo”. El analista consideró que, durante años, los desequilibrios macroeconómicos ocultaron problemas de gestión. “La inflación, la devaluación, la tasa de interés negativa y una economía cerrada disimulaba los errores de los agentes económicos”, señaló. Ahora, advirtió, “nada disimula los errores”. Además, vinculó la estabilidad cambiaria con la apertura económica: “Los productos locales compiten con los importados, lo que les pone un techo a los precios”. Y cerró con una advertencia para el sector privado: “Cambió la música, hay que cambiar el paso, y si no quieres cambiar el paso, el mercado cambia los bailarines”. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + AgregarFuente: Enlace original
